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viernes, 26 de septiembre de 2008

Divagaciones nostálgicas

El otro día me acosté nostálgico y quise hacer un ejercicio de superación de tal sentimiento que entiendo sano en una dosis correcta, pero nocivo si traspasa unos límites concretos. Pensé que lindaba tal frontera, quise automedicarme y me dije que no siempre los tiempos pasados fueron mejores. Evoqué el día a día de años atrás y advertí que las mejoras tecnológicas han sido clave en el bienestar en los últimos años. Aquí cada cual, según su edad, tomará como ejemplo de esta disertación (de dudosa claridad hasta ahora, lo reconozco) el margen temporal que considere oportuno. Años atrás, para los trabajos del colegio, utilizaba una modesta Olivetti Lettera que hacía interminables los ejercicios que debía presentar: mi habilidad innata para pulsar dos teclas a la vez acarreaba un gasto ingente de tiempo y por supuesto de tipex. Veía la tele y sólo tenía dos canales (aunque está claro que la televisión de entonces era mucho mejor en todos los sentidos), los juegos de marcianitos se limitaban a intentar robar monedas de 25 ptas. a mi hermana para poder escaparme al bar un jugar a operación ensamble (o algo así)...
Hoy en día mi vida en estos aspectos hubiera resultado más gratificante.

Y divagando divagando, como aquél que empieza a pensar en una cosa y deriva en otra, sin saber por qué acabe en temas más mundanos que sufríamos en nuestra vida cotidiana y que no nos percatamos de cuánto hemos evolucionado en comodidad (aunque a veces tomando la naturaleza como víctima), comidas preparadas, envases más cómodos, servicios a domicilio,... Y divagando, divagando llegué a un producto que curó mi casi patológico ataque de nostalgia: el papel higiénico. Había una marca, no siempre utilizada, pero sí recurrente, de papel giñeta (permitidme este término coloquial) que se llamaba Elefante y que fue, creo yo, marca referencia y evocadora de una época (como los camiones Barreiros, los Celtas cortos, el Netol,...).




Era un papel que hoy en día sería cualquier cosa menos higiénico, era de una textura nada suave y un grosor desaconsejable para el íntimo y delicado quehacer para el que estaba destinado. Dicen las crónicas (yo no lo recuerdo) que tenía texturas diferentes en ambas caras, una más brillante y otra más áspera. Desconozco cual era la más adecuado para el aseo de tan íntima parte (sigo sin recordarlo). El color –perdón por lo soez- no ayudaba tampoco al producto pues era de color marrón, y ya se sabe de qué color son los excrementos que nuestro organismo en condiciones del salud tiene a bien expulsar por vía anal. La foto nos muestra en el envoltorio que constaba de 400 hojas aunque no recuerdo que tuviera línea de puntos de seccionara el rollo en tal partición.

La única ventaja de tal producto adivino que era el económico (tampoco lo recuerdo). Con el tiempo intentó adentrarse en el mercado y se lanzó una línea de papel más suave que no llegó a triunfar quién sabe si por la competencia o por el lastre del producto original.

No obstante, esta marca es recordada con agrado por los nostálgicos (sean patológicos o no). Prueba de ello es que en el portal Ebay se ofrecen tres rollos de este producto por un precio inicial de 21 euros.


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12 comentarios:

  1. jajaja. Sese, se escurría todo.. jajaja.
    Hay que ver cómo somos los cuarentones, siempre mirando para atrás.... ¿nos estaremos haciendo viejos..?
    Fijate que he abierto un nuevo blog... ¿a que no te imaginas cómo se llama?
    Relatocompleto-relatocomansi, jajaja.
    Un beso, amigo
    Natacha.

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  2. Sí, definitivamente la nostalgia no es mala pero esto del papel higiénico... :P Yo no soy consciente de haber visto esa marca de papel pero sí tengo el vago recuerdo de haberlo usado alguna vez, o el mismo o un tipo muy similar teniendo en cuenta las características que comentas. Ciertamente, es en estos momentos cuando la tontería nostálgica se acaba y volvemos al cómodo (y suave) hoy por hoy :D

    saluditos!

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  3. si, si! tenia dues cares: una rascava i una que relliscava.
    fa una setmana va sortir el tema amb uns amics i vam trobar que calia ser molt malparit per dissenyar una cosa aixi


    apa, no se com he arribat fins aqui pero records del ricard, el germa del jordi

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  4. Natacha, es que hay unos productos evocadores de una época: las muñecas de famosa, el exin castillos, los madelman,... Cada generación tenemos nuestros referentes.

    Un beso

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  5. Lillu, lo bueno que tiene la nostalgia es que acostumbra a desechar lo negativo, vamos supongo yo.

    Un saludo

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  6. Maria Cristina, igualmente

    Hasta otra

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  7. Hola ricard, què tal?. La manca de competència suposo que també ajudaria a l'èxit del producte.

    Apa, ens veiem, torna quan vulguis.

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  8. Que cosas sese, de lo que se acuerda uno.

    ;-)

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  9. la verdad es muy gracioso un papel de baño llamado Elefante, no se, no deja de darme risa :D

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  10. chulima, sí es verdad, a veces te acuerdas dé tonterías que en directo nunca lo pensarías

    Besos

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  11. Clauminara, es verdad porque un elefante es todo menos delicado.

    BEsos

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