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domingo, 19 de julio de 2009

La confederación sioux

El aclamado "indiólogo" Josep Bartolí, asiduo colaborador en Embolica que fa blog, nos vuelve a ofrecer un intersante artículo (moltes gràcies)


Sin lugar a dudas, la nación Sioux o Dakota es de todas las tribus que habitaban Norteamérica hasta el siglo XIX la más conocida y popular. La imagen del indio corriendo por la extensa llanura, encima de su caballo y con su penacho de plumas en la cabeza al viento es una de las imágenes, diría iconos, más extendidas en el mundo.

Naturalmente, no era la única tribu de las llanuras que podía identificarse con dicha imagen pero sí que al principio en las novelas del Oeste y sobre todo con la llegada del cine se considera la imagen del indio por antonomasia. El hecho de que se haya convertido en la tribu india, no sólo de las llanuras, más importante y conocida, protagonista de innumerables novelas y westerns es debido a su gran peso demográfico, su localización geográfica y su innegable espíritu guerrero que le han llevado a protagonizar los más importantes choques con la llegada el hombre blanco.

La guerra de Nube Roja, la batalla de Little Bighorn con Toro Sentado y Caballo Loco derrotando al famoso general George Armstrong Custer y el epílogo en Wounded Knee convirtió la masacre a los Sioux en auténticos resistentes por la libertad de los indios y en la tribu más emblemática e importante en la historia de la conquista del Oeste.

Los Sioux ocupaban en el siglo XIII la zona hoy comprendida por los Estados de Ohio, Virginia y las dos Carolinas. Sin embargo en el siglo XVII ya estaban establecidos en la zona de Minnesota y las dos Dakotas. El nombre de Sioux les fue atribuido en el siglo XVIII por los tramperos y traficantes franceses utilizando una abreviatura del vocablo “nadoessioux”, que significa pequeña serpiente que era el nombre que aplicaban a los Dakotas,( el auténtico nombre de los Sioux) sus vecinos y peores enemigos, los indios Chippewas.

En esa época la nación Sioux estaba dividida en tres grandes grupos : los santees, los tetons y los yanktons, cada uno con un dialecto distinto, con lo que para los primeros eran Dakotas, para los segundos eran Lakotas y para los últimos Nakotas que en todo caso la traducción y significado es el mismo: Aliados.

Ocupaban territorios separados y estaban subdivididos en multitud de bandas. Los santees habitaban el Este de Minnesota. Los tetons nomadeaban por el Norte de Dakota con las bandas más conocidas entre ellas: brulé , hunkpapas, miniconjous, oglalas, sans arcs. Los Yankton localizados en el Oeste de Minnesota.

Los Sioux eran los verdaderos señores de las llanuras. Azotadas por los vientos se enfrentaban a una naturaleza hostil. Esto les convirtió en grandes y temibles guerreros. Generalmente eran de elevada estatura, hábiles y fuertes.

El territorio que ocupaban campaban inmensas manadas de bisontes en las planicies. En los bosques abundaban ciervos y antílopes así como osos pardos, zorros etc.

Los Sioux habitaban en poblados formados únicamente por tiendas, los llamados “tipis” instalados a poca distancia unos de otros. Estos tipis se componían de un número indeterminado de pértigas clavadas en el suelo que se colocaban como radios de un círculo. Se alzaban para unir sus puntas elevadas, trabadas entre sí y atadas con una cuerda. El armazón de forma cónica se cubría con pieles de bisonte cosidas. La parte más alta quedaba abierta para permitir el paso al humo de las hogueras y para la penetración de la luz durante el día.

Respecto a las costumbres señalar que las mujeres eran las que acarreaban con la leña más pesada u otros fardos. Además de tener a su cuidado los hijos, lavaban y tejían la ropa. Para la tradición Sioux a los hombres se les reservaba la obligación de cazar para alimentar a su familia y contribuir al bienestar general. Debía pelear contra los enemigos bien para castigarlos, para apoderarse de sus caballos o bien por venganza.

Así la sumisión de la mujer era más aparente que real pues en realidad era ella la que ejercía una especie de matriarcado y mantenía el fuego sagrado de la familia. Los Sioux eran por polígamos por la necesidad natural de la tribu. El afán guerrero hacía que la preponderancia numérica de la mujer era casi de 7 a 1. La separación matrimonial era teóricamente fácil, bastaba dirigirse al centro del poblado para anunciar que cualquier otro podía quedarse con su mujer.

Sin embargo una separación o el castigo a una infidelidad que el marido tenía derecho a castigar cortándole la punta de la nariz, podía acarrear una venganza terrible por parte de la familia de la mujer. Los lazos de consanguineidad eran muy respetados por los Sioux y el espíritu de clan dominaba sobre todos los demás afectos.

El verdadero objetivo de los Sioux era la caza y la guerra. Los poblados estaban de forma permanente en alerta y los guerreros dormían con las armas al alcance de la mano. Para la sociedad Sioux la guerra representaba para los hombres el ideal más elevado de la vida. Juntamente con Cheyennes, Arapahoes, Comanches y Kiowas lucharon con gran ferocidad para conservar sus tierras. Simbolizaron a la vez el heroísmo, el drama y el romanticismo de los indios norteamericanos.

Después de ser expulsados de los bosques, los Sioux emigraron hacia las llanuras descubriendo hacia el año 1740 al caballo. Casi a la vez recibieron armas de fuego y municiones gracias a la avaricia de los mercaderes. La combinación fue imparable. Los Sioux armados y montados a caballo se convirtieron en una nación invencible, pues los indios del Oeste carecían de armas de fuego y los del Este desconocían el caballo. Provistos de estos dos elementos no tardaron en convertirse en auténticos dueños de las llanuras.

Los Sioux estaban muy bien organizados en la caza del bisonte. No lo hacían individualmente sino en grupos. Enviaban exploradores para localizar las manadas de bisontes para indicar el número e importancia de ellas. Procurando no provocar una estampida los indios se acercaban el máximo posible a los animales en fuga para cazarlos. Los indios más experimentados podían conseguir entre dos y tres piezas.

Los caballos eran la base de la economía de los Sioux, permitiéndoles una gran movilidad y a cazar bisontes de una manera eficaz. Se utilizaban como moneda de trueque sirviendo para pagar a los chamanes que fabricaban escudos y cascos guerreros como talismanes. El caballo era el obsequio más apreciado por los padres de una novia. Y la fortuna de un individuo aumentaba en razón directa a los caballos que era capaz de poseer aunque fueran producto de la rapiña.

Por último respecto a la polémica costumbre india de cortar las cabelleras a sus enemigos, hay quien señala que no era una costumbre india si no introducida por los blancos, concretamente de los franceses e ingleses que pagaban primas por cabellera cortada.

Si bien esto es cierto, la costumbre india tiene unas connotaciones ceremoniales y religiosas que ponen en duda tal aseveración ya que va mucho más allá de una mera cuestión monetaria o de simple venganza.

Así después del cuarto día de la llegada de la partida guerrera y que ha durado la aflicción por los muertos se producía la “danza de la victoria” que participaba todo el pueblo para honrar a sus bravos. En estas ocasiones se obsequiaban a los familiares de los muertos las cabelleras arrancadas a los enemigos atadas a sendos palos diciendo que ahí estaba su hijo muerto y que su espíritu había regresado a su cuerpo y que volvía a estar entero.

Los indios creían que existía cierta relación entre las cabelleras, el espíritu y la vida eterna. De ahí que los Sioux enterraban secretamente los cabellos cortados por temor de que si alguien los encontraba se convirtiese en dueño de su espíritu.

Estas eran algunas de las costumbres de los Sioux o Dakotas, cuyo espíritu indomable ha permanecido hasta nuestros días.

4 comentarios:

  1. me has recordado una asignatura que estudié en la uni: "conquista y colonización de américa". Salí totalmente traumatizado, pensando en que mis antepasados habían cometido verdaderas atrozidades en el continente americano, y cada vez que veia a un nativo, me daban ganas de acercarme y pedirle perdón.

    Estas gentes son los verdaderos americanos, y tristemente, no son ni nombrados entre las comunidades residentes.

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  2. Sin negar la evidente destrucción de las tribus indias por parte del hombre blanco y el carácter de primeros americanos cabría señalar una cuestion

    No caer en la trampa del buen salvaje. Principio ideológico que a creado una nefasta y equivocada visión de los indios y en otros temas.

    Estos no vivían en un estado permanente de felicidad, armonía y paz.

    La guerra era un actividad frecuente como cualquier otra comunidad humana en la historia. Ello conllevaba también la muerte, destrucción y esclavitud de unas tribus sobre otras.
    Es verdad que no llegó jamás al nivel del hombre blanco pero el principio hobbesiano también estaba presente en los amerindios.

    J.B.R. autor del artículo

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  3. Gracias por tu aportación.
    Hecho de menos un diccionario, electrónico de estas lenguas para que no se pierda y se extiendan.

    Un saludo

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