Decían que Gran Torino fue un homenaje de Clint Eastwood a su propio mito creado a lo largo de su filmografía como actor, sobre todo en sus primeros papeles y en especial en la saga de Harry. El director quiso despedirse de su personaje, con este film.
Y escuchando el último tema (por cierto, excelente canción) del gran Joaquín Sabina, no sé por qué, he pensado en el film antes referido, parece que Sabina diserta sobre su propio personaje, sobre ese mito que se ha creado a lo largo de su discografía.
No sé si estaré en lo cierto o andaré errado.
Pero ésa es mi impresión.
Y la sombra de Leiva es alargada, ¿o no?
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jueves, 30 de marzo de 2017
domingo, 13 de marzo de 2016
Cantando a Marilyn Monroe
De nuevo la música ha inspirado estas líneas, o ha sido la excusa para elaborar otro post y daros de nuevo la lata con mis historias.
En este caso os presento una serie de canciones que nos hablan de Marilyn Monroe, el mito erótico por excelencia.
Y me ha dado por recapacitar al respecto y concluir que los verdaderos mitos, los que tomamos por mitos en muchos casos no lo son nuestros sino de lo son de nuestros mayores. Días atrás colgaba unas cancioncillas inspiradas en John Wayne, hoy le toca a Marilyn y muchos estarán de acuerdo que ambos personajes encarnan uno el héroe por excelencia y el otro el erotismo. Lo curioso es que muchos de los que podamos estar de acuerdo con estas etiquetas no somos coetáneos a ambos actores.
Acaso por ello, por no haberlos conocido en sus miserias cumplen perfectamente el papel de mito pues nos permiten una plena idealización de sus virtudes y un desconocimiento de sus defectos. Y es que los mitos no tienen taras.
De pequeño me harté de escuchar aquello de que eres un Fitipaldi cuando alguien conducía muy bien, o muy rápido o que juegas mejor que Kubala al fútbol. En ningún caso he conocido a ambos deportistas pero en seguida los encasillé como los mejores en su género, en definitiva, como mitos.
Supongo que alguien que sea mayor tendrá otros mitos , y en vez de Wayne, Monroe, Fitipaldi, Kubala considerará comom tales a Clark Gable, Mae West,, Fangio o Zamora, por ejemplo.
Y que alguien más joven elegirá, Paul Newman, Alice MacGraw, Ayrton Sena o Maradona.
Y puestos a elucubrar, ¿quiénes serían los mitos del futuro?, es decir, ¿qué personajes actuales están capacitados para cumplir tal misión? ¿Tom Cruise, Angelina Jolie, Lewis Hamilton, Messi?
¡Se aceptan sugerencias!
domingo, 10 de enero de 2016
Más recuerdos rescatados: el Big One!!!
Hace muchos posts comentaba el que pudiera ser uno de los primeros recuerdos de éste que escribe:
Titulaba el post con: En busca de un recuerdo y lo ilustraba con esta imagen:
Que evocaba esa difusa imagen que moraba entre mis recuerdos. una película de El Gordo y El Flaco (como los conocíamos entonces los niños) que acababa con ambos torturados en diabólicas máquinas que hacían de Oliver Hardy un larguísimo personaje y de Stan Laurel un pequeñísimo ser.
Y no sabía nada más. En su momento indagué por la red y no dí con ninguna pista que me refrescara tal evocación. Ni YouTube ni otras webs similares ni la página oficial de la mítica pareja.
Hasta que hace pocos días me dio por volver a labor de investigación al respecto y para mi sorpresa dí con un usuario en la web de vídeos Dailymotion que había colgado algunas películas de Stan Laurel y Oliver Hardy. Herbert Hueller publicó en octubre del 2014 en la web el film completo: Bohemian girl, en el que se halla la escena en cuestión. La lástima es que está en versión original y mi inglés no da para una plena comprensión de la película. Así que ya sabéis: ¡¡¡a ver si se anima alguien a ponerle subtítulos a las imágenes!!!
He aquí la escena en cuestión:
Parecerá una tontería pero me ha hecho mucha ilusión refrescar ese recuerdo y advertir la realidad de los hechos y lo que mi retentiva conservaba.
Incluso he podido informarme un poco sobre la película y descubrir que es una versión de la ópera homónima de Michael Balfe y que su protagonista original, Thelma Todd murió, en extrañas circunstancias antes de poder finalizar el rodaje. Mae Busch la sustituyó volviendo a rodar todas las escenas, menos un número música en el que Thelma Todd cantaba "Heart of a gypsy" y se conservó a modo de homenaje a la actriz.
martes, 22 de diciembre de 2015
Otoño'15 cultural
Ampliación del campo de batalla, de Michel Houellebecq. Un empleado informático con una vida aparentemente estable poco a poco cae en el desencanto y en el abatimiento sin causa aparente.
Las aventuras de Tom Sawyer, de Mark Twain. Lo que sería el Harry Potter del siglo XIX, Célebres aventuras del niño Tom que esconde un noble espíritu bajo la apariencia de travieso e indómito. Una lástima no haber leído esta novela en época infantil, aun así agradable lectura.
A salto de mata, de Paul Auster, biografía del autor en sus difíciles inicios en el mundo de la literatura, adjunta además sus primeras obras inéditas (creo) en teatro y en novela de detectives. Curioso ver cómo Auster se aleja de sus estructuras típicas en sus novelas.
Tu y yo, de Niccolò Ammaniti, un niño se esconde en su sótano mientras le cuenta a sus padres que está en una excursión, corto pero interesante relato del autor
Soldados de Salamina, de Javier Cercas. Un periodista investiga un suceso de la guerra civil en el que a un soldado anónimo perdona la vida a un importante mandatario de derechas huido en territorio republicano.
Big Brother, de Lionel Shriver. Una mujer casada acoge durante dos meses en su casa a su hermano, un pianista que sufre un serie problema de sobrepeso. Interesante reflexión sobre adicciones.
La letra escarlata, de Nathaniel Hawthorne. Historia ambientada en la Nueva Inglaterra del siglo XVII. Una mujer debe llevar bordada la letra A como estigma tras una relación pecaminosa de la que nació su hija ilegítima. Un clásico
Asfixia, de Chuck Palaniuk. Un ex estudiante de medicina adicto al sexo debe cuidar a su anciana madre enferma. Un humor que hay que saberle pillar el punto.
El árbol de la ciencia, de Pío Baroja. Un placer volver a leer a Pío Baroja, en este caso narrando las peripecias de un estudiante de medicina.
Escupiré sobre vuestra tumba, de Boris Vian. Duro relato de venganza interacial.
El bosque animado, de Wenceslao Fernández Flórez. Brillante novela de relatos cortos en torno a un bosque gallego.
Esa pareja feliz, de Luis García Berlanga y Juan Antonio Bardem. ópera prima de ambos directores, un joven matrimonio malvive en unos tiempos difíciles sin perder la esperanza de solventar sus aprietos económicos. Humor que sin la acidez típica de Berlanga sí que deja un poso de tristeza (un poco comparable a Plácido).
Atraco a las tres, de José María Forqué. Otra película que nunca me cansaré de ver y que es imperdonable que haya gente que no la haya visto, así que ya sabéis...
Un millón en la basura, de José María Forqué. Un barrendero que está a punto de ser deshauciado encuentra un millón en la basura, las urgencias económicas se verán en continua lucha con las cuestiones morales que ello plantea. Otro clásico de nuestro cine.
El mundo sigue, de Fernando Fernán Gómez. Y otra más de lo mismo: imprescindible melodrama que narra la difícil relación de dos hermanas que han tomado caminos muy diversos en sus vidas.
domingo, 13 de diciembre de 2015
Cantando a John Wayne
Es lo que tiene ser un mito, un icono, y más que al personaje adivino que se canta al actor, a su personaje. Y es que pocos pueden decir que el protagonista de la peli es JOHN WAYNE y no los muchos personajes que interpretó.
Y todos queremmos ser en algún momento, John Wayne, ese ser duro a la par que justo, e incluso sensible, pero sin exteriorizarlo.
Los que no tenemos el talento para manifestar esa admiración artísticamente nos conformamos con pregonarlo.
En cambio quién sí tiene la suerte de poseer talento plasma esa admiración a través de expresiones artísticas, en este caso a través de la música, del rock.
Os presento cuatro tributos al más grande de los cowboys no ya del siglo XX sino de la historia.
¿O no?
LOS ENEMIGOS
En una letra tan simple como abierta a la interpretación el grupo rockero parece interpelar a un ejercicio de chulería, como aquél que dice que tu eres el rey del mambo... con mi permiso
"eres tú John Wayne?
o lo soy yo"
HOLLIS BROWN
En este caso se apela más al mito de héroe de película, el galán perfecto, bueno y valeiente que hace que el mundo sea un poco mejor, más Jonh Waynes y menos políticos, ese parece ser el mensaje de la canción.
BILLY IDOL
Un nuevo canto por parte de este rockero británico al héroe de película, el deseo de ser, al menos por una noche Hohn Wayne para conseguir todo lo que uno se proponga
LITTLE GREEN CARS
Que nos cantan las excelencias del mito y lo fácil que es enamorarse de alguien como John Wayne...
domingo, 25 de octubre de 2015
Verano'15 cultural
Un viejo que leía novelas de amor, de Luis Sepúlveda. Novela corta pero muy bien escrita del chileno, habla de la relación del hombre con el medio, en este caso de la selva, y el respeto que se debe tener por él. Una expedición intenta capturar a un jaguar "asesino de hombres".
Los demonios, de Fiódor Dostoyevski. Otro "novelón" del escritor ruso, quizá se echa en falta una mayor introspección de los "demonios" de los personajes. Aun así, recomendable.
Los hombres que amaban a las mujeres, de Steig Larsson.
Entretenido best seller del autor sueco, crítica a una sociedad machista y
a los poderes establecidos en la Suecia
actual. Un periodista es contratado para investigar un asesinato del año 1966.
La chica que soñaba
con una cerilla y un bidón de gasolina, de Steig Larsson. Segunda
entrega de la saga Millennium. Sigue la intriga aunque las tramas no se cierran, cosa que hace que la tercera entrega sea más la segunda parte de este volumen que una obra que pueda considerarse independiente,
La reina en el palacio de las corrientes de aire, de Steig Larsson, lo dicho, más una continuación que una trama independiente, sigue seduciéndonos el personaje de Lisbeth Salander, se cierran tramas y finaliza la trilogía, Una entretenida lectura que sin ser una de las lecturas de mi vida sí que los considero algo más que un best seller.
Amanece que no es poco, de José Luis Cuerda. Nueva revisión del clásico del cine español, humor absurdo del bueno, quizá el Amarcord español. Imprescindible una y mil veces.
La diligencia, de John Ford. Para muchos el mejor
western de la historia. Una diligencia debe atravesar territorio apache sin más
protección que sus ocupantes. Imprescindible.
Ida, de Pawel Pawlikowski . Cruda historia sin concesiones, una
monja intenta encontrar junto a su tía alcohóloca sus padres judíos de los
cuales no sabía ni que existían. Ambientado en la Polonia comunista
Llewyn Davis, de los hermanos Cohen. Un músico folk
lucha por salir adelante en los años ’60. El inconfundible sello de los Cohen para una interseante historia sobre la vocación de los músicos.
Vicky y Cristina en Barcelona, de Woody Allen. Buena historia de trios amorosos tanto físicos como espirituales, eso que siempre nos falta para sser feclices. No obstante Woody Allenn cae en un histrionismo excesivo que raya el ridículo en el personaje de la barcelonesa Penélope Cruz.
Princesas, de Fernando León de Aranoa; conmovedora
y realista: historia de heroínas
anónimas, en este caso prostitutas. Putas que aspiran ser algún día princesas,
Papelón de Candela Peña.
El gran Hotel Budapest, de Wes Anderson, simpática e
imaginativa comedia en torno al gerente del Hotel Budapest y el robo de un
valioso cuadro heredado durante el estallido de la Segunda Guerra Mundial.
Apocalypsis now, de Francis Ford Coppola. Clásico del cine bélico de Vietnam, Apasionante y a veces oscura producción que lo tiene todo para ser considerada como tal, un clásico. Gran Martin Sheen y la presencia estelar de Marlon Brando.
Vive le France, de Michael Youn. Prescindible comedia:
desde un desconocido país de Asia envían dos terroristas para volar la torre
Eiffel con el objeto de dar a conocer su pequeño país.
Johnny English, de Peter Howitt. Comedia al servicio de
Rowan Atkinson, que ni él mismo ni el hilarante final consiguen salvar, eso sí
Natalie Imbruglia está guapísima (por
decir algo bueno)
A hard day’s night, de Richard Lester; producto al servicio de los Beatles sin mayor atractivo que la banda
sonora a cargo del grupo de Liverpool.
Los hombres que no amaban a las mujeres, de Niels Arden Opley. Priemra entrega cinematográfica de la saga literaria Millenium, como siempre que leo el libro antes me queda la duda de la valoración objetiva, da la sensación que en el intento de ser fiel a la novela pasan demasiadas cosas en poco tiempo y dudo que quien no hubiera leído el libro las pueda asumir.
La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina, de Daniel Alfredson, Tres cuartos de los mismo, con el agravante que las tramas no acaban de cerrarse y se hace necesario ver la tercera entrega .
domingo, 16 de agosto de 2015
Días que se recuerdan
La memoria es caprichosa y no atiende a razones de su amo para archivar en sus ficheros los documentos que más interesan a quien la maneja, o la sufre.
Cosas buenas, cosas malas, cosas importantes, cosas insignificantes...
En fin, un universo complejo pero a la vez curioso. Y si nos remontamos a la infancia está sensación de no dominar tu propia base de datos aumenta. Es común que recordemos cosas inanes y que hayamos olvidado otras a priori más importantes. Bien es cierto que lo que se evoca con frecuencia tiende a ser retenido por nuestras neuronas. Aunque a veces es un poco eso de recuerdo recordar...
Y esta disertación para recordar una fecha especial y es que tal día como hoy hace 38 años moría el Rey del Rock, el gran Elvis Presley. Y tal día ha quedado retenido en mi memoria, recuerdo estar en la mesa del comedor de la Llacuna y escuchar la noticia, no sé si por la tele o la radio, pero sí ese instante concreto que sigo en mi disco duro quién sabe por qué motivo,
O quizás estoy equivocado y fue la muerte de Groucho Marx la que recuerdo, que fue tres días después.
En cualquier caso sirva este escrito como homenaje a ambos genios.
Y ahí van dos vídeos para conmemorar tan especiales efemérides:
domingo, 28 de junio de 2015
Primavera '15 cultural
La soledad de los números primos, de Paolo Giordano. Historia de la relación de Alice y Mattia, dos personas peculiares que no encajando en esta sociedad están predestinados a "encontrarse" tarde o temprano.
El paciente inglés, de Michael Ondaatje. Acaso me esperaba más de esta obra por tanta gente recomendada y con su correspondiente adaptación cinematográfica, aún así, una buena elección su lectura.
Un hombre en la oscuridad, de Paul Auster. De nuevo las historias dentro de la trama principal, el escritor con su novela... temas repetitivos en Auster; no obstante, en su justa dosis, es un placer leer al autor.
Rebeca de Daphne de Maurier, archiconocida por la adaptación de Hitchcock, la mejor crítica es tener la sensación de estar leyendo una de esas grandes obras del siglo XIX.
Tot pelant la ceba, de Günter Grass. Primera entrega de la memorias del escritor alemán, donde recapacita sobre la su identidad en el pasado y los recuerdos a través del relato de sus propias vivencias.
Se sabrà tot, de Xavier Bosch. Novela negra del periodista catalán, Escenarios de la ciudad condal para una historia tórrida de exorsiones dentro del mundo periodístico. Como muchas veces echo en falta más descripciones de escenarios y personajes.
Notre -Dame de París. de Victor Hugo. Otro clásico imprescindible de esos que me pregunto por qué no lo habré leído antes?. La bella y la bestia ésta vez en el París medieval con Quaimodo el deforme campanero de Notre-Dame y la bella gitana Esmeralda.
Que empiece la fiesta, de Niccolò Ammaniti. Hilarante relate en clave de humor negro, donde los personajes son de lo más ruin aunque consiguen hasta cierta empatía. Un famoso escritor mediático es invitado en Roma a una fiesta de lo más selecto. A partir de ahí los acontecimientos se precipitarán...
Los Pazos de Ulloa, de Emilia Pardo Bazán. Otro clásico del XIX, historias de caciquismos decimonónicos ambientada en una aldea de Galicia.
Rebeca, de Alfred Hitchcock, versión cinematográfica del clásico de Daphne de Maurier a cargo del maestro del suspense. Imprescindible
La verbena de la Paloma, de Benito Perojo. Gran producción española del año 39. Adaptación cinemátográfica de la célebre zarzuela. Comedia musical de enredo que acusa la mala consevación de la cinta que ha reducido su metraje original. Aun así, agradable de ver.
jueves, 14 de mayo de 2015
Aniversario de Burning: Rock & Roll mama
Hablaba en el post anterior de lo difícil que es poner fecha concreta al nacimiento de un grupo. Lo que sí es más fácil es concretar cuándo la cosa toma forma, cuando ya es un proyecto serio.
Y con los de la Elipa bien pudiera ser la película ¿Qué hace una chica como tú en un sitio como este?, la producción dirigida por Fernando Colomo, el mismo que será el encargado del documental que versará sobre los 40 años de los Burning, y del que todos estamos ansiosos de disfrutar.
La banda sonora de dicho film en principio iba a ser para Eduardo Aute, pero la cosa cambió cuando se lo propusieron a los Burning, que en una noche sacaron adelante la canción que toma el título de la película y que se convertiría en el eje de la historia.
El cantante, Toño, fue relegado del papel protagonista del film por ser demasiado bajito. Así se optó por el actor José Lege (Ramoncín también fue una posibilidad) para encarnar al chico malo que era cantante del grupo y que se ligaba a la "pija" Carmen Maura.
El caso es que la canción fue compuesta a contrarreloj en una noche, el tema convenció y el proyecto salió adelante.
Fue el primer empujón que hizo ganar popularidad a la banda. y dinero para poder seguir caminando, todo sea dicho.
En la peli suenan un par de temas de Burning que en la historia tocaban un directo: Jim Dinamita, y Rock & Roll mama (del primer disco,el más "estoniano" del grupo) amén de la susodicha ¿Qué hace un a chica como tú en un sitio como éste?
Os dejo con Rock & Roll mama, que contiene unos de los versos que mejor describen el espíritu de la banda:
Cuando Dios hizo la noche
Sabía bien lo que se hacía
Estaba escuchando un rock ‘n roll
P.d: gallifante de regalo para quien localice a Almodóvar de extra entre el público.
sábado, 28 de marzo de 2015
Invierno cultural
La tía Tula, de Miguel de Unamuno. nivola de Unamuno que narra las vivencias de unas hermanas, una de ellas, Tula, renuncia a casarse y formar una familia para ayudar a criar a sus sobrinos.
Vicio propio, de Thomas Pynchon.Novela negra de la buena, y de esas que necesitas los cinco sentidos para apreciarla en su totalidad, Doc SPortello es un peculiar detective que en los años sesneta se enfrenta a un nuevo caso: la desaparición del millonario amante de su ex novia.
Hambre de Knut Hamsun. Excelente novela que plasma perfectamente la tradición del siglo XIX, un escritor de folletines para periódicos malvive en Oslo a la espera de triunfar como escrito. De lo mejor que he leído últimamente.
El extranjero, de Albert Camus. Un oficinista entierra a su madre y poco después comete un asesinato. Interesante relato donde el escepticismo del protagonista es lo más destacado.
El revés y el derecho, de Albert Camus. Primera novela del autor. Curisoso leer este escrito casi adolescente del autor. Lo más destacable el prólogo escrito años después por Camus reflexionando sobre esta obra.
Mujercitas, de Louisa May Alcott. Y ver en Jo a Katharine Hepburn era inevitable... Un clásico de los que me faltaba y a fe que me alegro de haberlo leído.
Resurrección, de Lev Tolstoi. Otro clásico para acabar el invierno, sin llegar al nivel de Anna Karenina o Guerra y Paz sí que es otra obra altamente recomendable,
La tía Tula, de Miguel Picazo, 1964, libre adaptación de la novela de Unamuno, imprescindible, incide más en la represión sexual de Tula que la obra de Unamuno, más centrada en las ansias de maternidad de la protagonista.
Historias de la radio, de José Luis Saénz de Heredia. Un placer revisar este clásico, donde a través del humor el director retrata perfectamente la España de la época.
El cebo, de Ladislao Vadja. Escelente coproducción española y suiza. Un thriller donde a través de una niña como cebo un inspector retirado pretende cazar a un asesino de niñas. Imprescindible
sábado, 14 de marzo de 2015
Temas de siempre, canciones de ayer y de hoy
Bajo este título os hablaré de dos canciones Los Fantasmas del Roxy de Joan Manuel Serrat y Julia Roberts, de Rafa Pons:
La música y el cine son campos que han ido siempre muy unidos, ya sea en banda sonoras, o en canciones que hablen del séptimo arte.
Y es curioso el caso que os muestro pues son temas prácticamente idénticos tratados por dos cantautores, el inigualable Joan Manuel Serrat y Rafa Pons.
El cine tratado con nostalgia, como parte de nuestras vidas y nuestras vivencias.
Los Fantasmas del Roxy hace referencia al desaparecido cine y los fantasmas, los personajes, los actores que dieron vida a ese mítico local y del que sólo queda ahora el recuerdo. La canción es de 1987 y la letra hace referencia al cierre del histórico recinto y al cine clásico de los Bogart, Glenn Ford, Clark Gable...
Letra Los fantasmas del roxy de Joan manuel serrat
Sepan aquellos que no estén al corriente,
que el Roxy, del que estoy hablando, fue
un cine de reestreno preferente
que iluminaba la Plaza Lesseps
Echaban NO-DO y dos películas de esas
que tu detestas y me chiflan a mí,
llenas de amores imposibles y
pasiones desatadas y violentas
Villanos en cinemascope
Hermosas damas y altivos
caballeros del Sur
tomaban té en el Roxy
cuando apagaban la luz
Era un típico local de medio pelo
como el Excelsior, como el Maryland
al que a mi gusto le faltaba el gallinero,
con bancos de madera, oliendo a zotal
No tuvo nunca el sabor del selecto
ni la categoría del Kursaal
pero allí fue donde a Lauren Bacall
Humphrey Bogart le juró amor eterno
mirándose en sus ojos claros
Y el patio de butacas
aplaudió con frenesí
en la penumbra del Roxy,
cuando ella dijo que sí
Yo fui uno de los que lloraron
cuando anunciaron su demolición,
con un cartel de 'Núñez y Navarro,
próximamente en este salón'
En medio de una roja polvareda
el Roxy dió su última función,
y malherido como King-Kong
se desplomó la fachada en la acera
Y en su lugar han instalado
la agencia número 33
del Banco Central
Sobre las ruinas del Roxy
juega al palé el capital
Pero de un tiempo acá, en el banco, ocurren cosas
a las que nadie encuentra explicación
Un vigilante nocturno asegura
que un trasatlántico atravesó el hall
y en cubierta Fred Astaire y Ginger Rogers
se marcaban 'el continental'
Atravesó la puerta de cristal
y se perdió en dirección a Fontana
Y como pólvora encendida
por Gracia y por La Salud
está corriendo la voz
que los fantasmas del Roxy
son algo más que un rumor
Cuentan que al ver a Clark Gable en persona
en la cola de la ventanilla dos
con su sonrisa ladeada y socarrona,
una cajera se desparramó
Y que un oficial de primera, interino,
sorprendió al mismí'simo Glenn Ford,
en el despacho del INTERVENTOR
abofeteando a una rubia platino
Así que no se espante, amigo,
si esperando el autobús
le pide fuego George Raft
Son los fantasmas del Roxy
que no descansan en paz
Y en la misma línea el tema de Rafa Pons, haciendo referencia más a los protagonistas, a los actores, esta vez más actuales y bajo un prisma más canalla;pero es curioso observar los paralelismos, incluso podríamos concluir que los arreglos de viento (en el tema de estudio, segundo vídeo) son un homenaje al tema del noi de Poble Sec. La canción es Julia Roberts y pertenece al álbum Mal te veo y data del 2007
Yo siempre quise llamarme Corleonecuando en el patio me pegaban los mayoresNunca vi muertos ni Bruce Willis fue mi amigoy E.T. el extraterrestre no comió mis lacasitos.En fin, que tengo el Pons, pero me falta el Indiana.La dejé a medias se largó nueve semanas.no era Sharon Stone, no pudieron verme el instinto.Por fumar me echaron del recinto,Vestir de gladiador matar leones con el rabo.Siempre quise a Michelle Pfeiffer bailando en mi piano.Irme de putas y encontrarme a Julia Roberts.Que Frigo Disney me pintara un mundo de colores. Cuando su novio supo que la llevé al huerto,por la puerta me echaron tres Gorilas en la niebla.me hizo del club de los poetas muertos. Solo ante el peligro en medio de una discoteca Si ves a Sam, le dices que no me la toque,cuando mi sable láser entra en tu lado oscuro.que le he ganado el sombrero a Humphrey al póker. Princesa, sientes la fuerza, estoy seguro, Siempre quise ser Travolta, vacilar de cazadora,Esto no es Hollywood, ni ligo Marylines.saber jugar a Béisbol, tirarme animadoras. Ser supercalifragilisticoespialídoso. Irme de putas y encontrarme a Julia Roberts. Yo no soy Ben-Hur; mi vida no es de cine.que no jodí con Foster por jalarme los corderos.Si un día soy cartero fijo que se jode el timbre. Cuando la palme, que me entierre Woody Allen y reencarnarme en serpiente de Salma Hayek. Señor lobo, no nos las chupemosLlevo tres horas mirando el culo a rubias en el Zurich, con más dolor de huevos que Tom Cruise en la de Kubrick. Toca comprar palomitas rumbo de la filmotecao irme de putas y encontrarme a Julia Roberts.
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domingo, 22 de febrero de 2015
Parecidos razonables: Nacho Vegas y Raúl Cimas
Nueva entrega de la aclamada sección digna del mejor programa de televisión de variedades.
Y hoy dos genios, uno de la música y otro del humor: Nacho Vegas y Raul Cimas.
¿Que no los conocéis?
Pues aquí los tenéis, quién es cada cual eso ya lo tendréis que resolver vosotros, y es que el parecido, y más en estas instantáneas es más que evidente.
¿Que quién se parece a quién? Pues evidentemente Raul Cimas se paarece a Nacho Vegas (más que nada porque el asturiano nació antes).
Hasta la prçoxima entrega que quién sabe si será Andrés Caparrós y Francesco Toldo (o viceversia)
Y hoy dos genios, uno de la música y otro del humor: Nacho Vegas y Raul Cimas.
¿Que no los conocéis?
Pues aquí los tenéis, quién es cada cual eso ya lo tendréis que resolver vosotros, y es que el parecido, y más en estas instantáneas es más que evidente.
¿Que quién se parece a quién? Pues evidentemente Raul Cimas se paarece a Nacho Vegas (más que nada porque el asturiano nació antes).
Hasta la prçoxima entrega que quién sabe si será Andrés Caparrós y Francesco Toldo (o viceversia)
domingo, 5 de octubre de 2014
Verano cultural
Yo fui Johnny Thunders, de Carlos Zanón: Primera y agradable aproximación al autor barcelonés. Aire nuevo para la novela negra donde abundan las referencias musicales y lugares conocidos, un plus a la hora de su lectura. Ideal para el verano.
Caligrafía de los sueños, de Juan Marsé. Retrato de la Barcelona de la post guerra y la infancia/adolescencia de Ringo, su protagonista. típica novela de Marsé, bien escrita pero a la que le falta "algo".
Miami Blues, de Tom Wolfe. Última novela del autor y acaso la menos aconsejable. Eso sí se repiten estereoripos anteriores, personajes aparentemente triunfadores (en este caso un policía cubano) a los que se les tuerce la vida de manera insospechada.
Dime quién eres, de Julia Navarro. Historia de la Guerra Civil, de un periodista de poca monta que pretende descubrir la vida de su bisabuela, de la que nadie conoce nada. Su investigación le deparará múltiples sorpresas.
Her típica
historia de amor entre atípicos enamorados, un escritor y su sistema operativo,
Samantha. Muy original aunque a veces
roza lo ridículo por inverosimil, aun así muy buena peli
CDGB. Historia del mítico local de conciertos neoyorquino
KBGB y su peculiar dueño Willy Crystal. Ni que decir tiene que la banda sonora
es lo mejor del filme
Ocho apellidos vascos, de Emilio Martínez-Lázaro. Comedia llena de tópicas, en muchas ocasiones demasiado fáciles, para pasar el rato sin más.
Los Tenembaus, esta excéntrica familia nos muestra sus
peculiares miembros, una deliciosa comedia que presenta unos personajes a cual
más “interesante”, amén de una magnífica banda sonora.
Medianoche en Paris. Magnífica película, acaso un pelín
corta, una muy original idea que quizá debiera haber cerrado un poquito mejor
la trama argumental. Aún así de lo mejor de Woody Allen.
El Último Refugio, clásico del cine negro con el mejor
Bogard y una guapísima Ida Lupino. Un placer revisar esta joya.
El cielo sobre Berlín, cuando los ángeles nos rodean y
leen nuestros pensamientos. Difícil propuesta de Wenders
Djiango, de Quentin Tarantino, bueno aunque algo largo
western. Con la violencia en los tiroteos a lo Peckinpah le sobra metraje.
El gran carnaval, de Billy Wilder, magnífica película,
crítica al sensacionalismo en la prensa. Que la realidad no te estropee una
buena noticia. Wilder alejado de los registros que le dieron la fama. Aun así,
igual de genial en el guión y diálogos que siempre.
El retrato de Jennie, de William Dieterle, filme al servicio de Jennifer Jones la por entonces
mujer del productor David O. Selznick. Aun así una verdadera joya, una
hipnótica historia de amor con buenos actores (lástima del doblaje al español
de Joseph Cotten) con algún fallito de script incluido.
Un funeral de muerte, de Frank Oz. Comedia británica con
poco humor inglés, más tipo vodevil, con algunos momentos divertidos.
El guateque, de Blake Edwards. Amable comedia que se
queda en eso. La típica película que vi de pequeño y que tenía idealizada hasta
que posteriores visionados han supuesto una nueva evaluación de la misma.
El viento se levanta, de Hayao Miyazaki. Última entrega del genio del anime. Vuelve la obsesión por el cielo aunque se echa en falta el torrente de imaginación de otros filmes. Eneste caso opta más por una historia con más sentimiento que nos acerca más a La tumba de las luciérnagas.
Callejón sin salida, de John Cromwell. Humphrey Bogart en una encrucijada, cine negro en su máxima expresión en este clásico del director americano
Sucedió Una Noche, de Frank Capra, lo mismo que la anterior pero cambiar a Humphrey por Clark Gable y cine negro por comedia. Imprescindible
La Caza, de Thomas Vinterberg. Excelente film sobre los prejuicios y los juicios de valor injustos y las consecuencias que ello puede acarrear.
Crimen ferpecto, de Alex de la Iglesia. Simpática comedia sin más de un director al que deberíamos exigirle más. aun así, se pasa un buen rato.
Malditos bastardos, de Quentin Tarantino. De las mejores del autor. Interpretaciones excelsas para una historia que pese al largo metraje no le sobra nada, acaso el final no esté a la altura del resto de la trama.
Madame de..., de Max Ophuls. Clásico imprescindible. Unos pendientes cambian continuamente de mano al amparo de los avatares amorosos de los protagonistas.
Carta de una desconocida, de Max Ophuls, más de lo mismo, en este caso la adaptación de la novela de Zweig con una adorable Jean Fontaine.
lunes, 23 de junio de 2014
Primavera cultural
La música del azar, de Paul Auster. Otra buena obra de Auster, ambientada en el ambiente del juego y el huir de la rutina diaria.
La dama de blanco, de Wilkie Collins. Novela del siglo XIX. Historia de amor imposible, intriga. Imprescindible para darse cuantra que cpara crear intriga argumental no sólo es posible por los giros argumentales si no que puede hacerse a través de recursos narrativos, y el resultado final lo agradece.
Niños en el tiempo, de Ian McEwan. Un matrimonio sufre el rapto de su pequeña. Todo a partir de entonces girará en torno al vacío que se generó y la lucha por superar la pérdida de la niña. No es lo mejor que he leído de McEwan pero vale la pena abordar su lectura.
Berlín capital Alaska, doce miradas al Berlín de Lou Reed. Autores y periodistas de tanto prestigio como Carlos Zanón, Ignaci Julià, Oriol Llopis... nos presentan esta serie de relatos cortos inspirados en los temas del disco de Lou Reed.
Baila, baila, baila, de Haruki Murakami. Acaso la más occidental novela del autor, o quizá ya me he acostumbrado a su prosa. En cualquier caso otra recomendable obra repleta,de nuevo, de referencias musicales y con personajes que se enfrentan a sus temores y buscan su lugar en el mundo.
El gatopardo, de Tomasi di LAmpedusa. Historia de un aristócrata, Fabrizio Corbera, exponente de la decadencia de una clase social que se niega a adaptarse a los nuevos tiempos, en tiempos de Garibaldi el principe Fabrizio lucha por pervivir en unos tiempos difíciles.
Abierto toda la noche, David Trueba, a caballo entre el humor y la tragedia Trueba nos muestra la cotidianidad de una peculiar familia donde la figura paternal es ofuscada por otros integrantes de la familia. Recomendable primera novela de David Trueba.
Los vagabundos del Dharma, de Jack Kerouac. Ryan Smith se des¡vincula de la sociedad y se convierte en un vagabundo, vagabundo del Dharma con el único objetivo de la meditación, el encontrarse a sí mismo a través del budismo, una viaje por toda América pero sobre todo un viaje al interior del personaje.
Blue Valentine, de Derek Cianfrance. Personal y atípica historia de una relación amorosa. Me han gustado especialemente los momentos de seducción, llenos de magia y "cotidianidad"
Dies irae, de Carl Dreyer, clásico imprescindible del director danés. En el siglo XVII la Iglesia es implacable con las brujas, la caza de las mismas supone una constante amenaza, sobre todo en el seno de una familia de clérigos.
Rush, de Ron Howard. Película biográfica que se centra en la época en que Niki Lauda tuvo su grave accidente y la rivalidad con James Hunt, algo más que una mera película de acción. Recomendable.
Porco Rosso, de Hayao Miyazaki. Anime, ora preciosa historia de Miyazaki, esta vez ambientada en el periodo de entreguerras y la lucha de los piratas del aire contra Porco Rosso, un piloto de hidroavión que lucha contra los piratas del aire.
domingo, 15 de junio de 2014
Parecidos razonables: José María Tasso y Macarena Gómez
Dicen que todos tenemos un doble en algún rincón del mundo (compadezco al mío allá onde esté). Quien más quiuen menos alguna vez hemos encontrado semejanzas entre personas ya sean públicas o anónimas. Claro que las públicas al ser su rostro más popular tienen más números para que alguien halle un sosias por entre el género humano. Si tuviera un programa de televisión tippo magazine ésta sería una sección. Como no es el caso me conformaré con difundir mi hallazgo a través de este blog consciente de la poca difusión que tendrá pero ufano por ser el descubridor de tal semejanza.
José María Tasso (Madrid, 1934-2003) fue un actor más o menos popular en la década de los sesenta, también conocido como "Tachuela" fue un simpático secundario de películas de Rocío Dúrcal y Marisol, entre otras famoso por su flequillo.
Y Macarena Gómez (Córdoba, 1978) es una actriz que podemos ver en nuestras pantallas en la serie La que se avecina interpretando el papel de Lola y que guarda un sorprendente parecido con José María Tasso. Lo poco que he podido ionvestigar (no hay mucha información del actor) no evidencia ninguna relación de ambos artistas con lo cual se deduce que el parecido es casual.
Me hubiera gustado disponer de más fotografías del actor o incluso algun video para que advirtierais la semejanza, que no sé si es tan palpable en las dos imágenes que ilustran este post.
En cualquier caso podéis ver alguna de las películas de José María Tasso
Y comparar fisonomías con la guapa actriz andaluza ya sea en la serie de Tele5 o en alguno de sus trabajos cinematográficos:
http://www.filmaffinity.com/es/search.php?stype=cast&stext=Macarena+G%F3mez
Pr´xima entrega de paecidos razonables: Francesco Toldo y Andrés Caparrós
domingo, 23 de marzo de 2014
Invierno cultural
Passejant pel carrer d'Enric Prat de la Riba, de Joan Perelló i Masllorenç. Un retazo de historia, de mi calle, a cargo del que fuera alcalde de Hospitalet y vecino de la propia calle. Leer cómo ha cambiado la ciudad y recordar esos comercios de toda la vida y otros desaparecidos ha sido un agradable ejercicio de "nostalgia de la buena"
Aire de Dylan, de Enrique Vila-Matas. El hijo díscolo de un escritor que ha fallecido pretende realizar una biografía de su progenitor para la cual se pone en contacto con un prolífico escritor. "la historia de cómo un duelo puede ir engendrando una nueva familia a un difunto..."
Halma, de Benito Pérez Galdós. Un placer reencontrarme después de tantos años con el autor canario. Y ha vuelto a seducirme a través de la historia de Halma, Una dama de la alta sociedad que renuncia a todo por amor.
La ternura de los lobos, de Stef Penney. Thriller ambientado en los inhóspitos y gélidos parajes de Canadá, donde sólo viven y sobreviven los tramperos. Un asesinato y la huida y persecución de los implicados en él. Sublimes descripciones de tales ambientes, frío, soledad, aislamiento, son lo mejor de la novela.
Algo que brilla como el mar, de Hiromi Kawakami, primer contacto con la autora nipona. Midori Edo es un adolescente en una peculiar familia. Personajes con una compleja vida interior que atrapan al lector.
Los cipreses creen en Dios, de José María Gironella. crónica de la sociedad gerundense en los años anteriores de la guerra civil. Una familia y una ciudad, Gerona que representan perfectamente la España de la época. Y es que tan importante como concer la historia es entenderla, y un buen medio para ello es la novela histórica.
Rock'n'Roll, de Carlos Zanón. Poemario en el que el rock and roll está siempre presente, cual banda sonora. Y poco más se puede decir y es que la poesía nbo se explica, se lee!!!
El cielo es azul, la tierra, blanca, de Hiromi Kawakami. Volvemos a encontrar peculiares comportamientos en intrigantes personajes que el lector intentará comprender. Una bella historia de amor
El cielo es azul, la tierra, blanca, de Hiromi Kawakami. Volvemos a encontrar peculiares comportamientos en intrigantes personajes que el lector intentará comprender. Una bella historia de amor
La gran ilusión, de Jean Renoir. Obra maestra del cineasta francés que describe la convivencia de unos presos militares en un campo alemán durante la Primera Guerra Mundial, y su intento de escapar de su presidio.
Xanadú, de Robert Greenewald. Infumable, ridícula y prescindible película ambientada en los '80 que rinde pleitesía y juega con la diferencia generacional con la época de Gene Kelly, que también aparece. Para los que tenemos una edad es imperdonable no haberla visto,jajaja, y es que Olivia Newton John era mucha Olivia en su época.
¿Qué hace una chica como tú en un lugar como éste?, de Fernando Colomo. Otro infumable título, que tiene el aliciente de una joven Carmen Maura y la presencia de los Burning tocando algunos temas. Nada más; totalmente prescindible
domingo, 29 de diciembre de 2013
Otoño cultural
2666, de Roberto Bolaño. Obra póstuma y acaso inconclusa del escritor chileno. Archimboldi es un enigmático escritor alemán del que poco se sabe. De nuevo apreciamos un Bolaño abordando un tema de un modo peculiar como acercándose poco a poco, conoceremos a Archimboldi sin tener "contacto directo". Parece un sinsentido pero es la gracia del ambicioso proyecto de Bolaño con el que quiso asegurar el futuro de su familia. Fue concebida para ser cinco novelas diferentes aunque al final la familia de Bolaño decidió darle unidad en una sola novela que es bastante probable que no este finalizada. De todos modos si te gusta Bolaño, si disfrutaste con Los detectives salvajes no puedes dejar de leer 2666.
La carretera, de Cormac McCarthy. Primer contacto con el autor y con una obra tan apetecible como peculiar. Padre e hijo intentan sobrevivir en un mundo que ha sufrido una catástrofe y ha acabado con la vidl animal y vegetal del planeta.
El progreso del amor, de Alice Munro. Primera obra que leo de la Premio Nobel. Colección de cuentos sobre eñ amor. sobre las relaciones entre los humanos. Una aproximación a ella a través de lo cotidiano y de personas "normales".
Mamá, de Joyce Carol Oates. El asesinato de una madre y la reacción de su hija menor hace que conozcamos más a Niki y su relación con su difunta madre. Muy recomendable.
No es país para viejos, de Cormac McCarthy. Versionada en cine. Crudo relato de mafias y drogas en la frotera mexicana. Pasajes muy logrados frente a otros demasiado violentos.
Amor en tiempos de cólera, de Gabriel García Márquez. Una de esas novelas que te dejan huella, una historia de amor que se perpoetua en el tiempo y que va más allá de él. De nuevo una gran obra de García Márquez.
La peste, de Albert Camus. Orán es asolada por la peste bubónica y Albert Camus nos encierra en ella y nos la hace sentir como propia.
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Gertrud, de Dreyer. El amor lo es todo. Y muchas veces el guiarse por esos instintos nos pueda arruinar la vida. Gertrud es una mujer apaciblemente casada y su situación económica es envidiable. Excelsa película de Dreyer donde cada secuencia es por sí misma una composición pictórica, donde destaca el trato de la luz y el contraste de blancos y negros.
viernes, 4 de octubre de 2013
Verano cultura: cine (2ª parte)
Con las horas contadas, de Rudolph Maté. Cine negro del año 50. Destacable su inicio en
que un hombre denuncia ante la policía su propio asesinato.
Perversidad,
de Fritz Lang. Joya del cine negro con Edward G. Robinson en sus uno de sus
mejores papeles.
Un asunto real, De Nikolaj Arcel. Historia
de Carolina de Inglaterra que accede al trono danés tras contraer matrimonio
con Cristian VII. Precioso drama
La cinta blanca, de Michael Haneke. Relato
de las vivencias de un pequeño pueblo y de un misterio que inquietará a sus
habitantes. Recomendable.
Ninotchka,
de Ernest Lubitsch. Y la Garbo ríe. Qué decir de esta joya, de la Garbo de
Lubitsch… Excelsa comedia.
Cometas en el cielo, de Mark Foster. Historia de amistad de dos niños en Afganistán
previo a la dominación soviética y como ésta cambia toda su vida.
La fuente de la vida, de Darren Aronofsky. Excesivo una vez más Aronofsky. Buenos
momentos con otros ampulosos.
Up in the air, de Jason Reitman.El final feliz de esta sociedad es el
sobrevivir. Muy buena peli donde Clooney es un frio ejecutivo que viaja
constantemente.
Mi vecino Totoro, de Hayao Miyazaki. Película manga que narra la vida de una
familia que huye al campo a la espera de la vuelta de la madre del hospital.
De óxido y hueso, de Jacques Audiard. Excesivamente dura y real. Historia de amor
entre un díscolo rebelde luchador y una domadora de orcas que pierde las piernas
en un accidente.
Irreversible, de Gaspar Noé. Polémica
cinta narrada en orden inverso al cronológico con un trato de la cámara
que va desde la violencia inicial al dulce trato al final. Tan discutida como
recomendable.
Deseando amar. Lenta cinta de amor ambientada en los años 70 en el Hong Kong de
la época
Los idus de marzo, de George Clooney. Cuando estás rodeado de mierda tirarte un
pedo es un arma de autodestrucción masiva. Un aspirante a presidente de USA se
enfrenta a los últimas elecciones antes de ser proclamado candidato.
Muerte entre las flores, de los hermanos Coen. Un hombre no es nada sin su sombrero.
Bello homenaje al cine negro por parte de los hermanos Coen. Me ha recordado
al Halcón Maltés. Argumento enrevesado y
en diálogos en ocasiones casi –intencionadamente- cómicos.
Elephant,
de Gus van Zandt. Interesante propuesta narrativa. La vida en un instituto
américano es aparentemente rutinaria…
domingo, 29 de septiembre de 2013
Verano cultural: cine (1ª parte)
La novia era él, de Howard Hawks. Comedia al servicio de Cary Grant, de nivel
desigual; el reclamo de la época supongo
que fue el ver al actor vestido de mujer.
El Diablo dijo no, de Ernst Lubitsch. El título original es el cielo puede
esperar, otra desafortunada traducción
para esta agradable comedia con el toque Lubitsch.
Los niños del paraiso, de Marcel Carné. El teatro de la vida, drama ambientado en el
mundo de la farándula de París del siglo XIX. Imprescindible con escenas
inolvidables.
Dans la maison, de François Ozon. Un alumno redacta una redacción entre ficción
y realidad que atrapará a su profesor. Realidad y ficción se confundirán mostrando
los anhelos tanto de escritor y lector, como de los personajes de esta
redacción.
Hugo, de
Martin Scorsese. El hijo huérfano de un relojero vive en el reloj de la
estación de París, allí deberá eludir al guardia de la estación. Imaginativo
filme que rinde homenaje a los pioneros del cine en general y a Meliès en
particular.
Hacia rutas salvajes, de Sean Penn. Un joven acomodado que lo tiene todo en la vida
decide buscar la libertad y parte hacia Alaska. Ambicioso proyecto con grandes
paisajes y buenos momentos.,
Sin ley,
de John Hillcoat . Entretenida historia de
gángsters en un entorno rural durante la ley seca. Basada en un hecho real,
tres hermanos tienen refinerías clandestinas ocultas en el bosque.
El diario de Noah, de Nick Cassavetes. Típica historia de amor que debe luchar
contra todas las adversidades. A veces apetece una película romántica y más si
está bien explicada.
The visitor,
de Tom McCarthy. Historia de inmigrantes en USA. Un film que trata de personas
que buscan su destino y que no pueden alcanzarlo. Muy interesante filme.
Las noches de Cabiria, de Federico Fellini. Cabiria es una prostituta que desde el
escepticismo aspira a cambiar de vida y ser feliz. Entrañable personaje en un
Fellini a caballo de neorrealismo y el surrealismo.
Retorno al pasado, de Jacques Tourneur. Cine negro del bueno, chico duro, mujer
fatal, el malo de turno… excelentes diálogos. Jeff pretende llevar una nueva
vida tras su sórdido pasado pero las circunstancias le harán volver a él.
On the road, de Walter Salles. Adaptación de la obra de Jack Kerouac. Se me hace difícil valorar
la película sin la referencia literaria aunque por momentos siento que ha sido
capaz que mostrar la esencia de ésta. Historia que narra la vida disoluta de
unos jóvenes de mediados de siglo.
Nunca me abandones, de Mark Romanek. Dura reflexión sobre el amor y la muerte. Un
colegio se dedica a “formar” niños cuyo único objetivo es ser futuros donantes.
Curiosa ambientación en la Inglaterra de los años 70 y 80. Os la recomiendo.
Los chicos del coro, de Christophe Barratier. Otra buena peli
francesa, unos antiguos compañeros rememoran sus años escolares y la influencia
de un educador que les dio clases de canto.
Paseando a Miss Daisy, de Bruce Beresford. Una anciana contrata a un chófer pues ya no
le dejan conducir y descargará sobre él su frustración.
La Comunidad, de Álex de la Iglesia. Thriller a caballo de la comedia muy al
estilo del director. Para pasar un buen rato.
Pozos de ambición, de Paul Thomas Anderson, quizás excesivaen su
metraje es una película en la que destaca el trabajo de Daniel DAy-Lewis y los quince primeros minutos,
sublimes sin un solo diálogo.
domingo, 23 de junio de 2013
Primavera cultural: películas
Atraco a las tres, de José María Forqué. Un grupo de empleados planean atracar el banco donde trabajan. De lo mejorcito del cine español de siempre.
Argo, de Ben Affleck. Recreación del rescate de diplomáticos americanos en Irak en 1979. Buena película, pero no sé si la mejor del año
Tierras de penumbra, de Richard Attenborough. Preciosa reflexión sobre el amor y el dolor: "el dolor
de entonces es parte de la felicidad de
ahora". "El dolor de ahora es parte de la felicidad de entonces"
Lo imposible, de Juan Antonio Bayona. Un tsunami arrasa el hotel donde se alojaba una familia de vacaciones. Deberán luchar por volver a encontrarse tras la catástrofe.
Blancanieves, de Pablo Berger. Magnífica película muda que adapta el cuento de Blancanieves. Un torero sufre un grave cogida a principios de siglo. Quizás un tanto pretenciosa a ratos pero la calidad lo justifica.
Big Fish, de Tim Burton. La magia e imaginación típica del director, un hombre al borde de la muerte rememora su vida a partir de los recuerdos e historias de las que gustaba contar a su hijo.
La vida de Pi, de Ang Lee. Un naufragio reúne en un bote salvavidas a un joven y un tigre de Bengala. Preciosa adaptación de la novela. No la desmerece.
Barfly, de Berbet Schroeder. Guión de Bukowsky, retoma su alter ego para mostrar en este film autobiográfico sus primeros pasos en como escritor, cuando el alcohol era lo único importante en su vida. Desigual film con un Rourke sobreactuando y alguna situación cogida con pinzas que hace perder credibilidad a la historia. Eso sí, retrata perfectamente el universo Bukowsky.
Factotum, de Ben Hamer. Adaptación cinematográfica de la novela de Bukowski, aquí encontramos de nuevo a un Chinaski (Mat Dillon) más edulcorado, disoluto pero no ruín. Algunos guiños a la película Barfly. Interesante aunque se echa de menos el ambiente más sórdido, decrépito que rodea a la novela.
El extraño viaje, de Fernando Fernan Gómez, 1964. Excelente película que retrata la España rural de la época. La rutina de un pequeño pueblo se ve alterada por la actuación semanal de un grupo de músicos. Perfecto retrato de lo que era la España de la época con tintes de cine negro, humor ácido. Cine negro a la española
La tumba de las luciérnagas, de Isaho Takahata. Triste, duro deprimente... relato antibélico; filme de animación que narra el declive de dos hermanos que deben sobrevivir sin familia en Japón en plena Segunda Guerra Mundial. Nunca fue tan contradictorio el término anime (y es que te deja hecho polvo -humor!!-). Imprescindible.
La dolce vita, de Federico Fellini. Un periodista de sociedad vive rodeado de glamour, de pomposidad, ... Una vida aparentemente de ensueño pero que en el fondo es decadente, vacua, superficial. El universo Fellini en pleno esplendor.
Los chicos del coro, de Christophe Barratier. Un vigilante llega a una especie de reformatorio en los años 50 y utlizará la música para ganarse a los alumnos. Otra magnífica película sobre la importancia del papel del educador.
Déjame entrar, de Tomas Alferdson. Adaptación sueca de la novela del mismo nombre. Supera con creces a la novela. Bella historia de amor entre una niña vampiro y un niño que sufre bullying en el colegio. Muy buena peli.
Roma, ciudad abierta, de Roberto Rossellini. La resistencia al nazismo, esta vez en Roma y filmado desde neorrealismo, Impactante última escena, una joya del cine, imprescindible.
Objetivo Birmania, de Raoul Walsh. clásico del cine bélico. Una patrulla aislada en la selva de Birmania debe inutilizar un radar japonés. De esas pelis que ves de pequeño y perviven en la memoria. Americanada, pero de las buenas, qué bien saben morirse los japoneses!!
El gran Lebowski, de los hermanos Coen. El Nota es un vago que sólo aspira a que le dejen vivir a su aire. Cierto día un equívoco le hace verse implicado en un sórdido asunto. Delirante comedia con grandes actuaciones y memorables momentos que van más allá que el simple gag.
Alemania, año cero, de Roberto Rossellini. La posguerra en Alemania, una familia malvive, el hambre, la necesidad se apoderan de la dignidad pero no de la conciencia.
Los Olvidados, de Luis Buñuel. Retrato de los suburbios mexicanos de la época, desde el realismo sin abandonar su personal estilo surrealista Buñuel nos ofrece una dura imagen de la marginalidad, la miseria... Muy recomendable.
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