Seguidor@s de Embolica (Hazte seguidor/a)

miércoles, 4 de mayo de 2011

Remordimientos

La inteligencia despierta inquietudes

La bondad provoca remordimientos

A veces quisiera ser tonto* y perverso

Pero, es que no puedo

(* lo de la tontuna me cuesta menos)


La inteligencia despierta inquietudes

La bondad provoca remordiemientos

A veces quisiera ser tonto* y malo

Pero, es que no puedo

* lo de la tontuna me cuesta menos

lunes, 2 de mayo de 2011

Malditos lunes

Es recurrente echar las culpas de nuestras desgracias a los lunes, pero los verdaderos culpables de tales desdichas son los weekends: los fines de semana y en particular las noches de los sábados.

Para algunos los fines de semana empiezan los viernes tarde y acaban los domingos a la noche. Estoy hablando de su  vertiente “desfase”. Este modo de acabar la semana hace que la empecemos como la empezamos, renegando del inocente lunes.

A medida que creces, a medida que te acercas a la madurez y la juventud, el sentirse joven, y el comportarse como tal es más un martirio que una bendición, es más un deseo que una realidad, es más orgullo que pasión, los lunes son peores, las consecuencias del querer seguir siendo jóvenes, o más jóvenes nos pasan más y peor factura.

Antes eran dos noches, y vivías el weekwend a tope. Paulatinamente concentras las energías en la noche del sábado y el domingo eres lo más parecido a un vegetal para llegar al lunes y acordarte de la madre de quien lo puso en el calendario (cuando la culpa no la tienes más que tú y tus excesos)

El lunes acostumbra a ser diferente. Ya te levantas tras haber dormido poco, el desfase de horarios hace que el domingo duermas hasta tarde y que la víspera del día laboral el descanso no sea el adecuado. Ya despiertas pensando únicamente en ser millonario algún día para no tener que madrugar nunca más y en la siesta que vas a pegarte (si puedes) a la tarde.

 El reloj biológico también sufre un desfase y lo que durante la semana es matemático (comida, zumo de naranja y visita a la taza) el lunes se torna en una lotería, ya el domingo la cosa se ha alterado y al día siguiente los apretones suelen visitarte en los lugares menos apropiados, en esa reunión de trabajo, al volante del coche (aparca-entra en un bar-pide un agua para quedar bien y directo a los servicios), en el transporte público… La situación es complicada (y más si va acompañada por una alteración en la solidez apropiada del excremento en cuestión).

Físicamente eres una piltrafa pero mentalmente la cosa no mejora, eres un zombie, el sentido del humor es inexistente y la apatía domina tu personalidad. Haces lo justo y pospones decisiones y actividades para el martes. Pasas las horas esperando que acabe la jornada laboral pensando que el fin de semana que viene te portarás bien (claro que el jueves ya no opinas lo mismo)

La comida liviana ayuda a recomponer el tránsito intestinal y a volver a ajustar el mencionado reloj biológico. La tarde empieza bien con la siesta obligada y el paso del tiempo va acercándote a un estado corporal más idóneo. Hasta la noche que tras una ensalada o una sopita tu único deseo es caer en los brazos de Morfeo y tener, ahora ya sí, un sueño reparador que te lleve a un martes en plenitud de forma y ánimo y empezar a plantearte el siguiente fin de semana.

Así que honremos el lunes como se merece, y echemos las culpas de nuestras miserias al sábado a la noche y más concretamente a nuestra poca cabeza para pensar, entonces, en el fatídico lunes que estamos construyendo en tal noche de “vicio y perversión”.

viernes, 29 de abril de 2011

Un cuadro


Tarde de domingo en la isla de la Grande Jatte

Georges Pierre Seurat (1886)

miércoles, 27 de abril de 2011

Canción de Titanlux

Seguimos con las canciones que me dan buen rollo.

En esta ocasión hablamos de la canción Colours (1968) de Donovan que fue adaptada para la campaña publicitaria de televisión de la marca de pinturas Titanlux en 1987.

La versión del anuncio


Y una versión en directo de la canción del cantante escocés:

domingo, 24 de abril de 2011

El viejo y el mar (Ernest Hemingway)

"Un hombre puede ser destruido, pero no derrotado"


Por el mismo tiempo que invertimos viendo una peli en la tele podemos disfrutar de la lectura de El viejo y el mar. Esta clásica obra de Hemingway, la última de cierta envergadura que escribió, nos habla de un viejo pescador y su lucha en la captura de un pez de grandes dimensiones.

Narrado prácticamente como una fábula en escasas 130 páginas encontramos una reflexión sobre temas tan universales como la soledad, la vejez, la amistad, el orgullo, la dignidad, el respeto por la naturaleza, la pobreza… Frases lapidarias que nos ofrecen los soliloquios del anciano pescador en altar mar

Y eso invirtiendo un par de horas de lectura. Creo que vale la pena hacer este esfuerzo y descubrir esta obra icono del autor americano y de la literatura del siglo pasado.


Así que ya no os vale la excusa de “ya veré la peli cuando hagan la versión cinematográfica”.

De hecho en varias ocasiones ha sido llevada la obra al cine siendo la versión protagonizada en 1958 por Spencer Tracy y dirigida por John Sturges la más célebre.

En mi caso vi primero la película aunque hace mucho tiempo y los recuerdos no eran muy nítidos. Aun así durante la lectura de la novela la figura de Spencer Tracy como imagen del viejo Santiago me acompañó durante el relato de Hemingway.

¿Qué?, ¿os animáis?

Ficha técnica

El viejo y el mar
Ernest Hemingway
Editor: Debolsillo
Fecha publicación: septiembre 2003
Colección: Contemporánea
Número de páginas: 160


LinkWithin

Related Posts with Thumbnails