lunes, 1 de mayo de 2023
Bruce Springsteen, Barcelona, Estadi Olimpic 28/04/23
La hora de los adioses y de los ayeres
Una vez más Springsteen volvió en Barcelona y una vez más fuimos afortunados de conseguir estar allí, nunca viví un bolo de Bruce tan intensamente. Y es que los que hemos crecido con él, hemos envejecido (en mi caso de momento solo “madurado” jeje) también con él, y esos mismos que hace muuuuucho nos sentiamos nacidos para correr y quisimos huir de una ciudad llena de perdedores para ganar estuvimos el viernes o el domingo leyendo esa carta que bruce nos ha escrito en modo de concierto en la que nos cuenta que es época de mirar atras, ya hay más ayeres que mañanas y las despedidas nos van golpeando, pero tal como hacia allá en el 2002 en la gira del The Rising buscaba el resurgir en un dia soleado, ahora nos aconseja disfrutar cada momento que nos regala la vida para sentirnos vivos y honrar a los que ya no estan. Y eso fue el concierto, sentir que estamos vivos (y a fe que lo consiguió) pero conscientes que esto se acaba, se acaba Bruce, nos abandonan nuestros queridos y envejecemos nosotros mismos.
Estoy seguro que a muchos se les escapó una lágrima en algún momento con las tres canciones (Letter to You, Last Man Standing y I’ll See You in my Dreams) que componen el esqueleto de esta historia que es un concierto, como lo es un disco, en definitiva la música, el Rock. Bruce ha sido eso en la vida de muchos de nosotros, por generación, en mi caso, un hemano mayor que ha encontrado una canción para cada momento de mi vida, un tema para cada estado de ánimo y eso con una coherencia de quien tengo la sensación que ha sabido envejecer y no pretende ser ya ese rebelde del Born to Run ni esa estrella endiosada del Born in the USA que le queden lejanos ya esos amargos dias de recorrer el infierno del amor en Tunnel of Love donde Spare Parts and broken hearts le llevaron a los Better Days (Lucky Town) de la paternidad y del amor consolidado, Una serena madurez que estancó su creeatividad pero en la que siguió ofreciendo magnificos directos hasta llegar al punto de hoy, donde ese último superviviente nos escribe esa carta para acabar con un sentido See you in my dreams que quién sabe si será, a parte del homenaje a los que ya no están, una despedida.
En medio de todo ello, tres horas de música que nos hacían volver a sentir jóvenes, rebeldes, alegres,...según fuera el caso: No Surrender, Born to Run, Thunder Road, Badlans, Prove it All Night, Glory Days Pomised Land, Backstreets, Because the Night... nos hicieron sentir como la primera vez que las escuchamos, nos hicieron ser esas personas que en su día fuimos. Esa es la magia.
De nuevo he llorado en un concierto de Bruce,. Dicen que sólo debemos llorar por las cosas importantes de la vida: será que Bruce lo es, será que la musica, el rock lo son:
Le criticarán los detractores que ya no es aquel obrero y que siga reivindicando esos valores mientras un presidente de EEUU baila frivolamente el Glory Days o que nos haga cantar Pay me My Money mientras permite que se paguen precios desorbitados por los tickets (de momento sólo en América, pero todo llegarà). Pero tampoco él tiene la culpa de ser hoy millonario ni se debe fustigar por ello, que al fin y al cabo se lo ha ganado, que otros que lo han tenido todo solucionado en la vida antes de nacer tambien han cogido una guitarra y han pretendido ponerse en la piel de alguien que nunca han sido para darnos lecciones de vida. También es posible que la propia grandeza de todo lo que rodea a Bruce haya hecho perder el control sobre todos estos detalles, estas aparentes incoherencias, pero qué carajo, para eso tenemos los ídolos para forjarlos a nuestro antajo e imaginarlos como nos gustaría que fueran y ser así nosotros un poco mejores.
MUCHAS GRACIAS POR TODO SEÑOR SPRINGSTEEN: a mí también me gustaria escribirle una carta para agradecerle todo lo que ha hecho por mí :
See you away!!!!
lunes, 14 de noviembre de 2022
sábado, 5 de febrero de 2022
Enamoramientos
Y es que escuchando este tema...
No sé si estoy más enamorado de Charo, de Nina, de Quique o de la canción... será que son amores distintos. Los quiero a todos y es que somos...
EJERCITOS DEL ROCK ROMPIENDO FILAS
martes, 12 de enero de 2021
miércoles, 8 de enero de 2020
On Elvis Presley's Birthday
Hoy Elvis Presley hubiera cumplido 85 años, su vida, nunca fácil empezó con la muerte nada más nacer de su hermano gemelo. Familia humilde y clara vocación artística cuyas raíces cabe buscarlas en los coros eclesiásticos de algún familiar y su propia intuición y talento para la interpretación.
Iniciado en tan tradicional escuela, la de los coros eclesiásticos y por ende del propio góspel. Elvis tuvo siempre claro lo que quería hacer con su vida, y a fuerza de tesón y voluntad al final lo consiguió, y de una grabación que difundió una modesta radio local dio con su mentor, el coronel Parker que hizo de él lo que fue. Acaso el coronel representa todo lo que no nos gusta de Elvis, el dinero fácil, las peliculas insípidas, en definitiva una fuente inagotable de hacer dinero y mucho.
Pero, por fortuna, Elvis, a parte de su talento inigualable interpretativo tenía, como he comentado, una notable intuición para la música y sus mejores trabajos nacen de esa tozudez para encontrar temas por los que le coronel no daba un duro y que él hizo suyos.
El servicio militar, la muerte de su madre, la figura paterna rehaciendo su vida conyugal, el coronel Parker, el dinero fácil, la inmensa generosidad de Elvis, y las propias contradicciones, su gusto por las mujeres, las drogas, el despilfarro....
Todo ello fue Elvis y como tal lo hemos de tomar y sobre todo disfrutar.
Mientras redacto estas palabras mi fondo musical es Elliott Murphy, el eterno perdedor americano, que eso sí, ha sido feliz y coherente en su trayectoria musical y que nos ha regalado, entre otras, esta joya que nos viene al pelo para ilustrar este post:
Y como de lo que se trata aquí es de disfrutar y rendir homenaje al Rey os dejo con un par de piezas de unos de los momentos claves de su carrera: allá por 1968 su manager el coronel Parker quiso seguir ingresando dinero fácil y propuso al de Tupelo un nuevo producto típico, facilón que le permitiría seguir engordando su cuenta bancaria (iban al 50 %). Quiso hacer un programa navideño de villancicos. Pero la carrera de Elvis, acaso por ese continuo afán de ganar pasta gansa (sin importar la calidad de un producto que se vendía por sí solo) y cuanta más y más rápido mejor, empezaba a ir cuesta abajo y Elvis, de nuevo siguiendo su intuición decidió seguir su criterio y grabó con la oposición del coronel un programa televisivo que es hoy uno de los momentos claves de la carrera de Elvis y de la historia del rock. Programa que derivó en el LP Elvis (NBC-TV Special) y que se me antoja imprescindible y por ello quiero compartir con vosotros con la excusa del aniversario del nacimiento de Elvis:
Y después de este momento, una carrera musical con altibajos, más momentos bajos que brillantes que no fueron más que la muestra de su propias contradicciones, su afán por el despilfarro derivó, sobre todo en la última época en la necesidad de incrementar los ingresos obligando a un Elvis en franca decadencia física (recordemos su adicción a las anfetaminas y otros fármacos) a continuar actuando en deplorables condiciones físicas, directos que para desgracia de quien admiramos al Elvis brillante y genial han quedado también inmortalizados.
En fin, querido coronel, no todo es pasta en esta vida y siento que usted nos privó del mejor Elvis.
Y sobre todo, gracias Elvis por regalarnos al mejor Elvis
¡¡¡¡¡¡Larga vida al rock!!!!!!
domingo, 27 de octubre de 2019
Cambio de hora: el jet lag de los pobres
El caso es que odio el cambio de hora que implica el que anochezca antes, soy
más de luz que de oscuridad, más de sol que de sombra (aunque confieso haber
ingerido algún solysombra ocasionalmente), más de calorcillo que de fresquito,
más de playita que de esquí, más de camiseta que de abrigo, más de terracita
que de local cerrado…
Y el presente cambio de hora implica que aumentan las cosas que me entristecen
y disminuyen las que me placen. Y esto irá a peor hasta el próximo 22 de
diciembre, fecha en la que iniciaremos
la cuenta atrás para disfrutar más tiempo del señor sol.
Y la única ventaja de este cambio de horario es que dormimos una hora más la
noche del sábado al domingo ¡Pues vaya!, ¡qué tontería! qué más da levantarme a
las 12 o a las once si no tengo ningún despertador que me obligue a ello.
Si al menos el cambio de hora fuera de
jueves a viernes… al menos dormiríamos una hora más un día que de verdad lo apreciaríamos.
Así pues lanzo esta propuesta a quien corresponda y ruego que la tenga en
consideración ya sea a nivel colectivo (cosa que reconozco que tiene sus
impedimentos) o a nivel individual. Que sí, que reconozco que para turnos laborales nocturnos mi propuesta es
complicada y por ello lanzo una contraoferta innegociable:
EL PRÓXIMO CAMBIO DE HORA EN OCTUBRE ME PIDO HACERLO DE
JUEVES A VIERNES, Y EL RESTO DE LA HUMANIDAD QUE LO HAGA COMO HASTA AHORA ENTRE EL SÁBADO Y EL DOMINGO
Ya si acaso, para más adelante exigiré que esté prohibido
entrar o salir a trabajar siendo de noche, que eso deprime mucho y uno no rinde
lo que ha de rendir.
miércoles, 3 de julio de 2019
El día que la música murió
El mítico tema de Don McLean incide en ese fatídico 9 de febrero de 1959 cuando en un accidente aéreo perdieron la vida Buddy Holly, Ritchie Valens y The Big Bopper. Pioneros del Rock and roll que fueron nos fueron arrebatados y con ellos gran parte de una música que no conoceremos nunca.
Pero muchas son las fechas en la que la música muere, y lo hace un poquito cada vez que nos abandona un músico, uno de esos creadores que nos lleguen allá donde sólo la música puede llegar.
También el 3 de julio es una de esas fechas, con dos años de diferencia acabaron sus días dos grandes figuras.. Brian Jones, "desterrado" poco antes de los Stones por su irrecuperable adicción a las drogas, su caída en picado quién sabe si por el abandono de Anita Pallenberg y su posterior romance con Keith Richard(s) y el "ninguneamiento de éste y de Jagger hacia su persona, que fue su estocada definitiva. Jim Morrison, o mejor ya entonces James Douglas Morrison, también en extrañas circunstancias fue hallado muerto por Pamela Coursin (la "Yoko Ono" de los Doors) en la bañera de su domicilio en París por un ataque al corazón, versión oficial. Pero en definitiva, también víctima de las drogas
Ambos con problemas respiratorios y ambos muertos en extrañas circunstancias que aumentaron el mito de sus figuras hasta nuestros días, que si Jones fue asesinado por algún traficante al que debía dinero, que si Jim Morrison fingió su muerte y hoy vive anónimamente quién sabe dónde...
También el rock hispano tiene su efemérides al respecto, y ésta es en mayo, cuando con pocos años de margen perdían la vida dos de los fundadores de Burning, Toño Martín y Pepe Risi, dejando el timón de la mítica banda en manos de Jonnhy Cifuentes hasta nuestros días (aunque parece que la llama de Burning se acaba....
lunes, 20 de mayo de 2019
Perder Vs encontrar dinero
Si hubiera una fórmula matemática que expresara la relación emotiva que supone el disgusto de perder dinero al placer de encontrarlo seguramente no sería proporcional al montante del extravío o del hallazgo del mismo.
El caso es que el otro día perdí 20 euros por la calle, justo antes de abrir el portal de casa, dìme cuenta cinco minutos después de haber entrado ya en el domicilio, estando seguro de cómo y dónde lo perdí, repito, justo antes de abrir el portal acudí raudo al lugar del crimen. El ascensor aún en mi piso, un octavo. Buena señal Tras descender observo que aún no se ha hecho de noche (pasadas las nueve de la noche). Mala señal.
Abro la puerta del portal y me cagó en .... ni rastro del billete de 20 euros. Instintivamente miro alrededor a ver si veo alguna mirada culpable que delate al afortunado a la par que espero que nadie se dé cuenta de mi desazón por haber hecho el primo.
Es más la sensación de impotencia que la pérdida en sí (y eso que soy catalán, y como diría la Bombi "y eso dueleeee").
Tras renegar todo lo posible y cuando se me pasa el berrinche recapacito al respecto y el bagaje de perdidas y hallazgos de dinero es claramente desfavorable. Más mal humor que intento paliar con aquello de que la justicia cósmica me resarcirá de tal equilibrio y a la larga la balanza se nivelará. Luego ya discutiremos sobre el ipc de tal operación (y es que si encuentro el billete de 20 euros de aquí veinte años, maldita la gracia, que no podré tomarme ni un café con él cuando hoy podría tener un menú diario bastante apañadito.
Pero recapitulemos, llegado el caso que recupero ese déficit, y si encima fuera fuera de una vez, la alegría producida no sería equivalente en ningún caso a la tristeza producida por la pérdida acumulada (y os aseguro que no es nimia). Porque tras la euforia inicial no pudiera dejar de pensar en que ese dinero lo ha perdido alguien y quién sabe si realmente le ha producido un cataclismo importante.
¿Alguna anécdota al respecto?
¿Me ayudáis a hallar una fórmula matemática que iguale tal paridad?
¿Vuestro computo global de pérdida vs hallazgo de dinero en la calle refleja superàvit o acaso también, como en mi caso refleja un déficit apabullante?
Ya me contarèis, o no, como gustéis.
lunes, 22 de abril de 2019
Tierra
Nos recuerda Google que hoy es el día de la Tierra, así, con mayúsculas.
Y qué mejor excusa que ésta y una bella canción para crear un post tal cual éste
Os dejo con la letra de la canción, acaso las únicas letras aprovechables de este post que me ha salido muy pocho:
Yo soñaba cada día poder alcanzar la playa
Y ahora está tan cerca, casi ya la puedo oler
Y espero cada vez más próximo al final
Ya puedo sentir tierra seca tras la arena mojada
Y ahora está tan cerca, casi ya la puedo oler
Y espero cada vez más próximo al final
Ya puedo sentir tierra seca tras la arena mojada
Y no me da la gana de pensar que nada es para siempre
Si esta canción se acaba que acabe el mundo para todos
Todos somos nada sin las palabras dime qué nos queda
Si esta canción se acaba que acabe el mundo para todos
Todos somos nada sin las palabras dime qué nos queda
Y vuelven algunas rimas a mi mente cansada
Partes de guiones que creía olvidadas
Melodías que una vez pensé que iba a perder
Se tornan ahora bellas y valientes sinfonías
Partes de guiones que creía olvidadas
Melodías que una vez pensé que iba a perder
Se tornan ahora bellas y valientes sinfonías
Y hace tiempo que yo ya me fui, yo siempre me estoy yendo
Pero siempre estoy contigo, aunque aveces pienses que no hay nada
Cuando me quedo mirando como si estuviera ausente
Es porque estoy viajando, no pienses que voy a perderme
Pero siempre estoy contigo, aunque aveces pienses que no hay nada
Cuando me quedo mirando como si estuviera ausente
Es porque estoy viajando, no pienses que voy a perderme
Sí, ya sé que el mundo seguirá girando cuando ya no quede nada
Y nosotros vaguemos por la historia como simples hombres solitarios
Reyes que perdieron todo, todo lo que tanto amaban por quererlo demasiado
Y nosotros vaguemos por la historia como simples hombres solitarios
Reyes que perdieron todo, todo lo que tanto amaban por quererlo demasiado
Y lo intento cada día ser todo lo que había imaginado
Y me encuentro que la vida siempre tiene algo preparado
Que supera cualquiera de mis fantasías
Nada comparado con lo que realmente sucedía
Y me encuentro que la vida siempre tiene algo preparado
Que supera cualquiera de mis fantasías
Nada comparado con lo que realmente sucedía
Yo soñaba cada día poder alcanzar la playa
domingo, 31 de marzo de 2019
Males endémicos: el mundo según Frank Zappa
Leyendo las memorias de Frank Zappa advierto, dentro de su peculiar modo de advertir la realidad una gran dosis de coherencia en su análisis de la sociedad americana.
Sin abandonar su excentricidad, sí que denotan sus palabras más cordura que las de reconocidos analistas que sólo nos venden demagogia barata.
A veces es útil abandonar los parámetros que determinan una visión sesgada de los hechos y ponernos las gafas de Zappa y ver el mundo desde su punto de vista. Obviamente no comparto algunas de sus visiones, es posible que, exageradas de todos esos vicios, injusticias que la humanidad ha reconocido como inevitables o inherentes al género humano o daños colaterales de la sociedad del bienestar, llamémoslo como queramos pero en el fondo no es más que un engañabobos. Pero esa desmesura sirve también para detectar y comprender mejor el fondo de la cuestión.
Y su visión del mundo, más que memorias sería un tratado de cómo Zappa ve la sociedad de su tiempo, nos permite reflexionar sobre muchas de esas cosas
Hace ya treinta años de estos sabios pensamientos y lo triste es que siguen vigentes hoy en día.
Os dejo con un fragmento de uno de estos "discursos", que en este caso comparto en su totalidad, y dado que nace de un genio del siglo XX es al menos digno de consideración:
"Nuestro sistema escolar prepara a los jóvenes para que sean ignorantes con estilo: ignorantes funcionales. No se prepara a los estudiantes para que manejen instrumentos como la lógica. No se les dan criterios con los que discriminar entre lo bueno y lo malo en cualquier producto o situación. Están listos y preparados para funcionar como compradores autómatas de los productos y conceptos ofrecidos por un complejo militar-industrial multinacional que necesita un Mundo de Bobos para sobrevivir.Si eres tan hábil como para realizar cualquier tipo de trabajo y tan bobo como para tragarte las banderitas, todo te irá 'bien'. Pero si te aventuras más allá, correrás el riesgo de sufrir repentinos problemas estomacales y migrañas.Creo que las escuelas de Estados Unidos tienen un programa de Búsqueda y Destrucción dirigido a detectar cualquier rastro de pensamiento creativo que muestren los estudiantes. Estos planes de estudio alguien los diseña. Estos libros de texto alguien los redacta. Alguien establece esos estándares. Alguien comprueba que todo va bien. Hay alguien que se gasta muchísima pasta en todo esto."
sábado, 16 de marzo de 2019
A Dios pongo por testigo… el desenlace
Comentaba la semana pasada
que este domingo tenía una misión
especial y, debo deciros, que la he cumplido.
Sí: he desayunado un donut de
chocolate y uno normal.
Armado de valor he completado la
ardua labor que me prometí llevar a cabo esta semana.
Llegado al local en cuestión he superado mi catalanidad, manifestada esta vez por el afán de no malgastar: he huido de la oferta de dos donuts del mismo sabor por 1,30 euros y he optado por lo que realmente me apetecía: un donut normal y uno de chocolate para acompañar el café con leche en el desayuno. Qué más da, un día es un día y si hay que gastárselos, qué caray, se gastan.
Dicho y hecho: reclamo mi menú,
me dispongo a pagar y, ¡oh, sorpresa!, me cuesta 2,60 euros. Es decir lo mismo
que me costaba la oferta de dos donuts, pero siempre del mismo sabor.
¿Se habrán equivocado?, ¿habrán
ampliado la oferta y ahora también incluye mi elección? Qué más da, el caso es
que “me callo como una puta” (de dónde vendrá tal expresión) y pago
religiosamente. Eso sí me ha parecido intuir una extraña mirada de la camarera encargada hacía la que me sirve,
quién sabe si recriminándole que me está
cobrando de menos sin querer decírselo en mi presencia. O quizás son sólo paranoias
que me monto fruto de la tensión del momento. Sudores fríos: no olvidéis que me
estoy ahorrando unos centimillos - y eso para un catalán son palabras mayores -
con tal hipotética confusión, con tan tensa situación.
Y fin de la historia, fin de este
miniserie blogueril de dudoso interés.
Ya concluiréis vosotros mismos la moraleja de la situación.
Ahí lo dejo, y no descarto un
spin-off o una segunda parte de la serie que bien podría llamarse:
“Sese y los sudores fríos por
ahorrarse uno centimillos”.
Sí ya lo sé, lo mío es digno de
estudio… y el caso es que voy a peor.
Hasta la próxima
domingo, 10 de marzo de 2019
A Dios pongo por testigo que la semana que viene desayunaré un donut normal y otro de chocolate
Un domingo cualquiera, típico,
cotidiano me lleva a un calmado desayuno sin ningún reloj que me recuerde la
obligación de finalizarlo antes o después. Vamos, un tiempo para uno mismo que disfruto ya sea con un libro entre manos o con
auriculares en mis oídos o ambas cosas a
la vez, que no son incompatibles.
El primer paso en este ritual
consiste en ir al local en cuestión (la
cadena de panaderías 365, pedir en caja, pagar y recoger el producto para
consumir cómodamente en su interior) y elegir el menú. Y como a diario repito
el típico cruasán y relaxing café con
leche siendo domingo una fecha especial “tiro la casa por la ventana” e ingiero un par de donuts y el mencionado líquido elemento. Es posible que
aquí me salga la vena catalana o tire del tópico que somos unos tacaños y tal y
cual pero la verdad es que me apetece siempre un donut normal y otro de
chocolate, y nunca tomo tal combinación porque hay una oferta de dos unidades
por 1,30 pero siempre que sean los dos dulces del mismo tipo. Así siempre opto
por dos donuts normales o dos de chocolate para acompañar el café, según sea el
caso.
El caso es que esta mañana he optado por dos de chocolate quién sabe si desde el subconsciente maldiciéndome por no elegir uno de cada como en el fondo me apetece. Hasta aquí todo normal, como cada semana. Dos chicas que me seguían en la cola han pedido también y veo que una de ellas lleva dos donuts normales para acompañar el café.
He estado tentado de proponerle un cambio de dulces para que cada uno tuviéramos uno de cada. Pero, creo que con criterio, he decidido no hacerlo. Mis intenciones obviamente no eran malas, pero considero que hubiera sido una especie de intromisión gratuita en su intimidad que acaso no hubiera sido juzgada con la inocencia desde la que estaba planteada.
El caso es que esta mañana he optado por dos de chocolate quién sabe si desde el subconsciente maldiciéndome por no elegir uno de cada como en el fondo me apetece. Hasta aquí todo normal, como cada semana. Dos chicas que me seguían en la cola han pedido también y veo que una de ellas lleva dos donuts normales para acompañar el café.
He estado tentado de proponerle un cambio de dulces para que cada uno tuviéramos uno de cada. Pero, creo que con criterio, he decidido no hacerlo. Mis intenciones obviamente no eran malas, pero considero que hubiera sido una especie de intromisión gratuita en su intimidad que acaso no hubiera sido juzgada con la inocencia desde la que estaba planteada.
No hubiera sido descabellada una respuesta a tal solicitud tal que “pues si quieres uno de cada te compras uno de cada”, ‘ya pero es que la oferta son dos del mismo sabor’, “pues te gastas 50 céntimos más y tendrás uno de cada y no tendrás que molestar al prójimo, que ya eres mayorcito y no creo que seas uno de esos adolescentes que su papi le da una paga semanal y ha de mirar por cada céntimo que gaste”, ‘perdona, tienes razón, no era mi intención quedar como un cretino’ ZASCA!!!!
Claro que tampoco hubiera sido descabellado una respuesta tal que “no, lo siento es que soy alérgica al chocolate y por eso me pido dos normales”, el resultado hubiera sido el mismo pero me hubiera ahorrado el ZASCA!!!!
Claro que también hubiera podido ocurrir que “claro, me haces un favor, a mí también me apetece uno de cada pero como la oferta es ésta…” ‘qué bien!!!, muchas gracias. Espero veros cada domingo aquí para repetir la operación’ y acaso hubiera sido el INICIO DE UNA BONITA AMISTAD.
¿Hice bien?, ¿hice mal?... Chi lo sa. Será uno de tantas incertidumbres que me llevaré a la tumba.
Pero eso sí:
¡¡¡¡¡A DIOS PONGO POR TESTIGO que la semana que viene desayunaré un donut normal y otro de chocolate!!!!!
¡¡¡¡¡A DIOS PONGO POR TESTIGO que la semana que viene desayunaré un donut normal y otro de chocolate!!!!!
viernes, 23 de noviembre de 2018
Hace diez años: nuevo look
Nace con este escrito una sección y etiqueta en Embolica que fa blog, y es que aprovechando que hemos sobrepasado la década de historia en este sitio de vez en cuando recuperaré posts que leídos diez años después tienen su gracia.
Y para inaugurar la sección rescato estas líneas en las que comentaba mi nuevo look:
Nuevo look
Después de un paréntesis de dos semanas vuelvo a la actividad “blogueril”. Tal ha sido el descalabro de mi habitual rutina que incluso he cambiado de look. La falta de tiempo y la vagancia en los escaso momentos de ocio han sido las causas de esta mutación estética que ha sufrido mi fisonomía facial. Es decir, me he dejado barba, o mejor dicho, me ha crecido barba.
He pasado de dejar de afeitarme diariamente (cosa que en contadas épocas he hecho) a llevar la típica barba de pocos días tan en boga actualmente para posteriormente lucir una incipiente barba de poco más de una semana. El último episodio de este ciclo ha sido la barba de un mes y los consiguientes cuidados que ello conlleva para no parecer un desaliñado: rasurarla a su justa medida y eliminar el vello facial y del cuello de manera que se perfile una barba más o menos correcta.
Las consecuencias del nuevo aspecto son variopintas. Sin duda la comodidad de olvidarte del afeitado periódico es lo mejor, pero por el contrario debes cuidarla y rasurarla con esmero y pericia (cualidad que no adorna mi personalidad).
Voy por la calle y el número de personas que me saluda ha decrecido. A las personas despistadas se les unen los más o menos cortos de vista. Quiero pensar que es porque no me reconocen. Así voy saludando por cortesía a una serie de gente que en ocasiones no responden a tan educada costumbre. Unas veces me miran raro, otras con intriga como quien quiere saber quién ese interlocutor que “les suena” pero no reconocen (por cierto algún día hablaré de eso de coincidir con una persona fuera del hábitat habitual de trato y el consiguiente desarreglo en tus esquemas mentales y no saber exactamente quién es pese a saberla conocida). Otras veces corresponden al saludo pero adivino yo sin reconocerme,…
La siguiente fase es sopesar las opiniones de las amistades para posteriormente:
a) abandonar este nuevo look que tan mal me sienta, al menos es lo que dicen los amigos
b) abandonar este nuevo look a causa de un error en el recorte de la barba y con la intención de igualarla vas cortando e igualando para acabar rasurando todo.
Es decir, mi barba tiene los días contados. No le doy más de una semana.
He pasado de dejar de afeitarme diariamente (cosa que en contadas épocas he hecho) a llevar la típica barba de pocos días tan en boga actualmente para posteriormente lucir una incipiente barba de poco más de una semana. El último episodio de este ciclo ha sido la barba de un mes y los consiguientes cuidados que ello conlleva para no parecer un desaliñado: rasurarla a su justa medida y eliminar el vello facial y del cuello de manera que se perfile una barba más o menos correcta.
Las consecuencias del nuevo aspecto son variopintas. Sin duda la comodidad de olvidarte del afeitado periódico es lo mejor, pero por el contrario debes cuidarla y rasurarla con esmero y pericia (cualidad que no adorna mi personalidad).
Voy por la calle y el número de personas que me saluda ha decrecido. A las personas despistadas se les unen los más o menos cortos de vista. Quiero pensar que es porque no me reconocen. Así voy saludando por cortesía a una serie de gente que en ocasiones no responden a tan educada costumbre. Unas veces me miran raro, otras con intriga como quien quiere saber quién ese interlocutor que “les suena” pero no reconocen (por cierto algún día hablaré de eso de coincidir con una persona fuera del hábitat habitual de trato y el consiguiente desarreglo en tus esquemas mentales y no saber exactamente quién es pese a saberla conocida). Otras veces corresponden al saludo pero adivino yo sin reconocerme,…
La siguiente fase es sopesar las opiniones de las amistades para posteriormente:
a) abandonar este nuevo look que tan mal me sienta, al menos es lo que dicen los amigos
b) abandonar este nuevo look a causa de un error en el recorte de la barba y con la intención de igualarla vas cortando e igualando para acabar rasurando todo.
Es decir, mi barba tiene los días contados. No le doy más de una semana.
Y esa semana se ha convertido en diez años, todo ese tiempo sin tener que afeitarme a diario, sin preocuparme de si llevo uno dos o cuatro días sin usar la maquinilla de afeitar. Muchas cosas han pasado en estos años, no me quejo pero de ellas ésta es una de las que no me arrepiento.
Modas han ido y venido, desde el rasurado total facial , pasando por la barba de un par de días hasta los tiempos actuales que parece que se lleva más la barba frondosa, pero eso sí arreglada a tope. Los hipsters marcan tendencia. Durante este tiempo las más de las veces he llevado una barba corta, también la de un par de días y ahora tiendo a llevarla más bien larga. Aún así no todo son ventajas y es que si el paso del tiempo ha otorgado cierto porcentaje de canas a mi cabello, porcentaje que de momento permite mantener el cumplido de "las canas te hacen interesantes", en la barba la cosa cambia, tiende a aumentar ese porcentaje de pelos blancos y el tono facial ya no arranca ese cumplido que aún puede aplicarse ami cabello.
Incluso antes del verano la deje más larga de lo habitual y parece que la cosa no agradó demasiado, desde mis amigos que me llamaban Valle Inclán hasta mis progenitores ("a ver si te afeitas esa barba que pareces un viejo de ochenta años") criticaban mi aspecto quién sabe si por el mero hecho de tocar lo que no suena o con mentalidad positiva.
Entre una cosa y otra he vuelto a la barba estándar aunque no descarto volver a dejarla crecer a su libre albedrío por muy abuelito de Heidi que parezca (me la suda).
Pues eso, de aquí diez años, Dios mediante, os explico el estado de la cuestión. Y si conservo la barba ya os digo yo que lo de abuelito de Heidi ya no será una exageración.
Pues eso, de aquí diez años, Dios mediante, os explico el estado de la cuestión. Y si conservo la barba ya os digo yo que lo de abuelito de Heidi ya no será una exageración.
Eso sí, no soy hipster, ni lo seré nunca
martes, 30 de octubre de 2018
¿Malpensados por naturaleza?
Tomo el metro en
principio de línea y en hora punta, puedo elegir asiento y opto por uno de
ellos, poco después decido cambiar mis posaderas de lugar, me espachurro y poco
después coloco la mochila en el asiento de al lado.
El vagón se va llenando a medida
que las estaciones se suceden, mi mochila sigue discretamente ocupando el lugar
contiguo, el tren se llena y no hay lugares libres para sentarse menos a mi
lado, que, os recuerdo, mi mochila ocupa parte de la plaza contigua.
Seguramente la mayoría de los “convagoneros”
pensarán que soy un maleducado por ocupar más espacio del que por civismo me corresponde.
Retomemos la historia desde el
inicio: tomo el metro en hora punta pero en principio de línea por lo cual
puedo elegir ubicación, cuando estoy a punto de sentarme observo una mancha
blanca en el asiento donde iba a acomodar mi trasero. Carambas, un chicle en la
zona donde debiera estar mi nalga izquierda. Decido cambiar de sitio y sentarme
enfrente. Seguidamente entra una señora y está a punto de tomar tan fatídica
posición, le advierto y ella me lo agradece y se va a otro lugar. Recapacito y
concluyo que voy a tener que avisar a
cada pasajero que decida ocupar tan inadecuado emplazamiento. Vaya coñazo. Decido cambiar de plaza y sentarme en el
asiento contiguo al de la goma de mascar
y me espatarro disimuladamente para que nadie decida sentarse a mi lado. El
vagón se llena y observo miradas de desdén por mi aparente falta de civismo.
Cambio de táctica y pongo la mochila en el asiento maldito de modo que ocupe
media plaza y que si alguien decida sentarse me pida que retire la mochila y yo
pueda advertirle de la inoportunidad de emplazarse en tal lugar. No ha lugar pero seguramente más de una, dos
y tres personas pensarán que soy uno de tantos patanes que van por la vida sin
pensar en los demás, o pensando en los demás pero con el solo objetivo de
fastidiarles.
Pero sólo vosotros, ¡oh amables
lectores! sabéis la verdad de lo acontecido:
Soy un héroe anónimo.
¿Hice bien?, ¿obré mal?, ¿un
papelito que advirtiera el peligro hubiera sido más adecuado?, ¿debiera haber
escupido en el asiento maldito y pegar un chiche mayor a la par que derramar
media botella de coca cola para que el peligro fuera visible y nadie ocupara
tan fatídico lugar?
¿Cómo hubierais actuado vosotros?
Y si eres tú quien se sentó en la
butaca tras bajarme yo del convoy sólo
pido que me perdones por no obrar correctamente.
jueves, 25 de octubre de 2018
Los últimos de Filipinas
No sé por qué motivo pero cada vez que cierra uno de esos
comercios de barrio de toda la vida me embarga cierta tristeza y la señora
nostalgia vuelve a asomar la nariz. Uno ya tiene una edad y ve como ya una
segunda generación de esos negocios va cerrando víctima de esa nueva economía que
pretende que desaparezca la clase media, esa economía que nos vende que “España
va bien” cuando en realidad son sólo unos pocos los que van bien.
Pero me disperso a la par que me irrito. Lo dicho: de los
comercios tradicionales de mi barrio de toda la vida creo que ya no queda
ninguno. La última mala noticia ha sido
el cierre de GM Sports, en la Avinguda del Carrilet. Esa tienda de deportes que
abrieron siendo yo niño y que camino al cole me entretenía cada día en sus
escaparates, ya de adolescente admirando esas deportivas que compraría cuando
hubiera ahorrado. En fin, otro recuerdo bonito que es manchado por la triste
realidad, por la triste actualidad.
Y me viene a la memoria un juego de mesa parecido al monopoly
que tuve de niño: el Metropoly, la
dinámica era semejante al primero pero con tiendas, había grupos de comercios y
debías comprarlos para seguir adelante en el juego. Creo recordar que había carnicerías,
joyerías, jugueterías… Según marcaban
los dados ibas avanzando por las calles de tu ciudad y cayendo en esos
comercios que comprabas o “consumías” según fuera el caso. En el juego tenían
nombres ficticios, Carnicería Carmen, Juguetes Juanito… pero decidí, para hacer
más atractivo el juego rebautizarlos con
las tiendas de mi barrio. Juguetería Hobby Jocs, Panadería Sant Josep, Papelería
Perelló, GM Sports…
De todos ellos quizá sólo quede la panadería Sant Josep, la tienda de GM Sports debe
haber sido el penúltimo en caer.
En fin, es ley de
vida, supongo que de aquí unos años a los niños, a los adolescentes de hoy les
pasará lo mismo, aunque me da que la red comercial actual (por no decir la
sociedad en general) está tan deshumanizada que les dará igual todo.
Como diría Bob Dylan The Times
They Are A-Changin' aunque
yo apostillaría:
A PEOR
sábado, 20 de octubre de 2018
Yo tuve un blog 3.0
A veces uno se sorprende de los azares de la vida, ayer, en un día de esos "raros" me dio por repasar mis escritos en esta bitácora que ahora ya puedo catalogar como personal. Y dí con un texto que por esas casualidades hace cuatro años exactos que escribí.
En él reflexionaba lo que sería este blog de aquí un tiempo, y como ese "un tiempo" ha pasado, al menos parcialmente, me parece interesante reeditar esas líneas y una vez que las conozcáis, reflexionar al respecto:
domingo, 19 de octubre de 2014
Yo tuve un blog
Hace muchos, muchos años, un grupo de amigotes nos reunimos a instancias de uno de ellos, adicto a la informática y siempre a la última en temas tecnológicos y demás.
Nos propuso al amparo de unas cañas montar un blog... y la idea tiró p'alante, cinco editores y los post se sucedían y las colaboraciones externas eran periódicas.
Pero claro, la cosa requería constancia, eso y el hecho de tratarse de un hobby hizo que los escritos de casi todos los editores del blog se espaciaran en el tiempo hasta desaparecer, menos los de un menda, que no sé sabe por qué siguió periódicamente publicando e interactuando en el mundo de la blogosfera.
Inquietudes, reflexiones, música, literatura, tonterías mil vestían la pantalla de embolica que fa blog. Comentarios de otros bloggers, visita a otros sitios...
Y así semana tras semana, hasta que el mundo de los blogs entró en una clara recesión, corría el lejano 2014, nuevas ofertas tales como el twitter (al que tarde muchos años aún en incorporarme), el instagram, facebook, whatsApp y otras novedades que ahora no recuerdo y que surgieron en el remoto 2015, hicieron que la llama de la blogosfera se apagara.
La inmediatez de la competencia debilitó a ese gigante que en su momento fue la blogosfera. hasta hacerlo tambalear en estos momentos. La gente dejaba de comentar y leer otros espacios, eran blogueros que creían tan importante interactuar, sociabilizar a través del blog como escribir en él. De acuerdo que el gusano de aporrear las teclas aún pervivía, pero era hasta cierto punto deprimente que a nadie llegaran esas letras que con tanta ilusión creábamos.
No sabría cuándo exactamente la desilusión se apodero de éste que escribe, lo que sí recuerdo, como si fuera hoy que allá por octubre del 2014 recapacité al respecto. Poca gente leía mis escritos, mis tonterías, aún así me hacía mucha ilusión el "comunicarme" con esos otros blogueros que coincidíamos en nuestros espacios, saber de ellos e intercambiar opiniones sobre sus reflexiones, sus gustos y los míos...
Al fin y al cabo éramos pocos pero bien avenidos, y me seguía gustando escribir, bien o mal, no me importaba, no me debía examinar nadie, y lo que surgiera de las teclas no tenía la necesidad de tener un nivel mínimo. Ya había pasado mucho tiempo desde aquellos inicios en los que cada post tenían una ardua labor previa de preparación.
Además embolica era una especie de bitacora donde almacenaba mis reflexiones y, las lecturas, los conciertos, las películas, la música... un lugar donde acudir en un futuro cuando no recordara si había leído o no un libro, si la película aquélla me había gustado o no... o simplemente un mirar atrás para convivir con ese Sese que aún conservaba algún cabello negro, un tipito que ya lo quisiera el Sese actual...
En fin eso fue lo que pasó, tras ese año no sabría concretar cómo se continuó extinguiendo la llama de embolica pero la realidad es ésta, que hoy en el año 20XX escribo esta entrada recordando que una vez tuve un blog que ocupó un lugar en mi vida, era una de esas cosas que siempre he mencionado como "las cosas importantes entre las no importantes de la vida"
Pues sí, la línea de bajada parece constante pero me resisto a aceptar que algún día llegue a la nada. Sigo teniendo ese gusanillo por escribir aunque menos ganas de "socializar" a partir de esas líneas. Lo cual no quiere decir que todos aquellos blogueros que me visitaban y departíamos ya sea en sus sitios o en Embolica no me caigan fenomenal. Falta de tiempo y bla bla bla... hace que en estos momentos este blog sea una mera válvula de escape a estas inquietudes que relato y que explicaba hace cuatro años.
También en ocasiones quisiera que este espacio fuera más personal pero una vez perdido el anonimato (que nunca perseguí) se me antoja que este anhelo, al menos en este blog, sea impensable.
Lo dicho, sigo con ganas de escribir aunque éstas vayan menguando o apareciendo de un modo cada vez más espaciado.
Es por ello que aquí están estas letras de uno que tiene la sensación de escribir cada vez peor pero que le importa un carajo.
Hasta la próxima amigüit@s (y a Dios pongo por testigo que la habrá)
domingo, 2 de septiembre de 2018
Subiendo escalones (o bajando)
Hay momentos que uno se siente viejo de golpe, el legítimo
anhelo de la eterna juventud se diluye cual azucarillo. Las canas ya no son un accidente sino una señal de tu verdadera posición en la
sociedad. Adviertes entonces que estás
fingiendo para disfrazar una realidad imposible de camuflar: el paso del
tiempo. Presentas comportamientos que no se ajustan con el carnet de identidad,
poco a poco has arrinconado ciertos hábitos que ya no son de recibo pero mantienes otros que
mantienen viva la llama de ese cirio que le pones a veteasaberqué patrón de la
eterna juventud, no pretendes ser un Peter Pan pero sí un eterno joven sin
advertir que esa excepción que confirma la regla ya está “pillada” (¡¡¡¡maldito
Jordi Hurtado!!!!).
Y de todo eso te das cuenta cuando un compañero de generación,
inocente él, viendo que estás jugando con el móvil, en vez de prestar atención
al aburrido partido de fútbol que tu equipo preferido disputa en la pantalla
del bar te suelta:
“¡Quieres
dejar de jugar a marcianitos!”
¡Adiós juventud!, ¡hola serena madurez!
domingo, 22 de abril de 2018
A galopar
Tiempos en que son más actuales que nunca (es lo que tiene la poesía) los versos del poeta Alberti, no sabemos hacía dónde vamos pero seguro que no es el rumbo correcto. Así que lo mejor que podemos hacer es montar nuestro caballo, sea cuatralbo o no, y galopar, galopar hasta la tierra de promisión que nos permitan soñar, perseguir, construir... un espacio sin injusticias, sin hipocresías donde no nos vendan el bienestar de unos pocos como el de todos, donde seamos solidarios y donde la bondad no sea perseguida, donde el opinar no sea condenado y donde el ser no sea un deber si no un derecho:
A GALOPAR, seas blanco o negro, alto o bajo, rico o pobre, rockero o cantautor...
Las tierras, las tierras de España, la grande, la sola desierta llanura, galopa, caballo cuatralbo, jinete del pueblo, que la tierra es tuya A galopar, a galopar hasta enterrarnos en el mar. A corazón suenan, resuenan las tierras de España en las cerraduras jinete del pueblo, caballo de España. A galopar, a galopar nadie, que enfrente no hay nadie que es nada la muerte si va en tu montura, galopa caballo cuatralbo jinete del pueblo que la tierra es tuya a galopar, a galopar hasta enterrarnos en el mar.
A GALOPAR, seas blanco o negro, alto o bajo, rico o pobre, rockero o cantautor...
Las tierras, las tierras de España, la grande, la sola desierta llanura, galopa, caballo cuatralbo, jinete del pueblo, que la tierra es tuya A galopar, a galopar hasta enterrarnos en el mar. A corazón suenan, resuenan las tierras de España en las cerraduras jinete del pueblo, caballo de España. A galopar, a galopar nadie, que enfrente no hay nadie que es nada la muerte si va en tu montura, galopa caballo cuatralbo jinete del pueblo que la tierra es tuya a galopar, a galopar hasta enterrarnos en el mar.
domingo, 25 de marzo de 2018
Trilogía de la hipocresía
Bajo este título se enmascara la tercera reflexión después
de mucho tiempo de descanso en embolica que fa blog, son temas
atemporales, vicios eternos que se
manifiestan en la sociedad de diverso
modo.
En este caso viendo uno de tantos programas deportivos
advierto la creciente publicidad de casas de apuestas en los mismos. Se podría
debatir al respecto sobre la idoneidad de ejercer, o permitir, tal hábito
comercial.
Personalmente opino que ya somos mayorcitos para poder elegir
libremente sobre el producto que consumimos y si acaso debieran ser las
autoridades gubernamentales quienes regularan productos de dudosa ética. Ya se
aplica al tabaco, a la bebida… pero dónde está la línea, por qué las casas de
apuestas deportivas no y los refrescos con gas sí. Ambos atentan contra la
salud, uno por su potencial peligro adictivo y otro porque aumenta la tensión
arterial. Ya sé que es un ejemplo demagógico pero el caso es dirimir dónde
está esa línea. Y eso se me antoja muy complicado.
Pero el caso es que la demagogía que encontráis en este
planteamiento se puede aplicar a la postura de determinados opinadores respecto
a la conveniencia de publicitar los portales de apuestas.
Tiempo atrás el F.C. Barcelona se planteó la posibilidad de
lucir en sus camisetas publicidad de una casa de apuestas a cambio de un muy
buen pellizco económico. Pero, ¡ay!, la que se lio, un puñado de opinadores
oportunistas pusieron el grito en el cielo: “que eso no es ético”, “que una
entidad como el Barça debe ser ejemplo para los jóvenes y no fomentar
actividades de dudosa ética”, que si “dónde iremos a parar”… Total, que no se
llevó a cabo el contrato y la cosa quedó ahí.
Y ahora volviendo al inicio del post veo que la mayoría de
medios de comunicación (que cuentan en su plantilla laboral a esos opinadores)
la mayoría de ellos periodistas, publicitan en sus empresas casas de apuestas.
Obviamente ahora no dicen ni mu.
Y es que la pela es la pela, de hipócritas está lleno el mundo, qué poquito cuesta estar calladito…
domingo, 18 de marzo de 2018
Apología de la idiotez
Sigo en pie de guerra. No me dejan otra opción. Los medios
se recrean en la crueldad y en las bajezas humanas. Y desgraciadamente, éstas son muchas.
Cada vez estoy más convencido del principio filosófico de
que el hombre es malo por naturaleza y que sólo unas normas establecidas
limitan tal mezquindad quién sabe si más por un instinto de supervivencia de la
especie que por creencia real.
Pero vamos, ese es otro tema. Temas más escabrosos de
actualidad que me revuelven el estomago podrían plasmar esta tesis, pero me
limitaré a un ejemplo, banal, fútil, e incluso cómico para desarrollar esta
reflexión.
Como buen culé, estuve atento a la pantalla para
animar a mi equipo en el partido de Champions contra el Chelsea inglés. El
match acabó y más satisfecho que apesadumbrado di por acabada la jornada para
disfrutar del merecido descanso que me permitiera afrontar el mañana con plenas
garantías.
Al día siguiente prensa escrita, radio, televisión… las
noticias llegaban a mí y en el plano
deportivo me explayaba con la victoria de
mi equipo. Y no fue hasta bien entrada la jornada que en cierto programa de ******
gusto y prestigio periodísticos me enteré de que en el Nou Camp un sector minoritario de la afición
había insultado a Morata (de pasado merengue) y éste había reaccionado haciendo
un Hugo Sánchez, es decir acomodándose los cataplines para demostrar que los
cánticos recibidos (“no tiene *****, Morata no tiene *****) eran inciertos de todas todas.
Valiente tontería pensé. E ipso facto cambié de canal
continuando mi ronda de zapping que me había llevado a tan ***** sección deportiva.
Movido por la curiosidad indagué en la web a ver si estaba colgado
el programa en cuestión y así fue. Pensé en hacer un post al respecto y para
tal efecto debía visionar el programa en cuestión y poner en riesgo así mi
salud mental. Pero ya se sabe, quien algo quiere algo le cuesta, y no hay bien
que por mal no venga (¿era así?)…, mi intención, al margen de corroborar el
tono y rigor informativo del mismo, era averiguar cuánto tiempo se dedicó a tan
trascendental suceso. Y mi sorpresa fue relativa porque ni más ni menos dedicaron
12 minutos . Podría decirse que la pluralidad de opinión existió, pero tuve
la sensación de estar ante el contrato de un crédito, toda la sensatez estaba en letra pequeña, muy pequeña y la carnaza estaba
en mayúsculas, subrayado, negrita… Morata hizo ese gesto una sola ocasión con
dos acomodamientos de cataplines pero en
el programa contabilicé 80 tocamientos,
y es que el debate en muchos minutos usaba de fondo las imágenes del deportista
en tan primitivo gesto, vamos que al
acabar el programa hasta a mí me dolían los susodichos con tanto refrote
genital
Luego nos quejaremos de la violencia del mundo futbolístico,
pero políticas de información, mejor, entretenimiento como éstas no ayudan a mitigarla.
Que sí, que personas con dos dedos de frente no se toman esta “filosofía” de
actuación más que como un entretenimiento pero los medios de comunicación han
de ser conocedores de que no siempre el receptor es el adecuado y que en
ocasiones esta información pueda llegar, por ejemplo, a un descerebrado con una
zamarra blaugrana y que se cruce con
Morata por la calle y le agreda... Evidentemente el chiringuito no será
responsable de esta agresión pero si no hubiera dado el trato sensacionalista
al hecho, o ni tan siquiera lo hubiera mencionado quién sabe si esta hipotética agresión se
hubiera podido evitar.
Y si extrapolamos esta reflexión a temas más trascendentales…
Suscribirse a:
Entradas (Atom)








